viernes, 30 de marzo de 2012
El Estado, correlato de lo Uno y el Bien Común
El Estado moderno es el correlato de lo Uno en la modernidad y sigue vigente hasta nuestros tiempos. La idea de lo Uno como Ser, empieza desde Parménides, y es fuertemente desarrollada por Platón. En su teoría, cada cosa existente participa de una Idea, que le da sentido. Es decir, lo múltiple, era suprimido por lo Uno, su fuente y su fin. Incluso se decía que lo múltiple, las cosas que existen y que percibimos, son una ilusión. Platón, llamo a esa Idea máxima, el Bien, a partir de ella surge todo lo demás.
Esta Idea de lo Uno se fue transformando a lo largo de la historia. Con la religión cristiana, la idea de lo Uno, se transforma en Dios, el origen de todo y el fin de todo. Incluso, la causa del sufrimiento del hombre, el pecado original, surge cuando el hombre afirma su individualidad al decidir comer la manzana. Es la ruptura con el Uno originario.
En la modernidad, se deja de lado la idea de Dios y el correlato de lo Uno se vuelve el sujeto, que es la Razón. Esa Razón es universal a todo hombre. El Estado, es su correlato político. El Estado se basa en la idea de la existencia de una razón universal, presente en todo hombre, donde, por medio de la deliberación, todos los que participan en ella, llegan al mismo fin, a la idea del Bien, común para todos, pues todos tienen la misma Razón. Todo el Estado, como el encargado de producir el Bien común, se basa en dicho supuesto.
Pero surgen varios problemas con esta concepción:
1) El supuesto de una Razón universal:
No existe como tal. La razón es una cualidad del ser humano que nos permite alzarnos sobre el presente. Pero, se basa en las experiencias de cada individuo en particular y por lo tanto, lo razonable para uno, no es necesariamente lo razonable para otro. Hay un punto de inflexión. En la actualidad, se soluciona mediante el voto, donde se decide uno sobre otro de acuerdo a las correlaciones de poder. Pero esa idea igual queda latente.
2) El supuesto de Uno-Bien común:
Lo uno no es. No existe un bien común, pues significa que las multiplicidades se rigen bajo un principio común, y sería la reproducción de la idea de que a partir del Uno, participa lo múltiple. Es decir, que su ser depende del ser de lo Uno. Ello se llevaría al correlato de pensar que el bien común está por encima del bien individual y que este debe estar en función al primero. El Bien individual existe en tanto que cada individuo, biológicamente determinado para sobrevivir, lo busca y esto lo entiendo como la satisfacción de las necesidades y deseos producidos por las características propias de nuestra especie (desde donde no solo se sobrevive, sino, por la razón-lenguaje, se genera nuevas necesidades) (esto es un esbozo)
Un Bien común piensa en la sociedad como un todo, con características propias, necesidades propias y formas de satisfacerlas. Suprime las particularidades y habla de generalidades. Obviamente esto se hace con la finalidad de poder gobernar una sociedad. Se piensa en qué es lo mejor para la sociedad. Y se hace esto, como digo, en función a un cálculo. Si se pensara en qué desea cada uno en particular, sería imposible gobernar, ya sea por una cuestión logística o por una cuestión de contradicción de deseos entre los individuos (A quiere esto y B también lo quiere, ¿cómo decidir?). Por eso, los liberales piensan que el mercado es donde esto es posible. Es interesante dicha tesis y se puede pensar en tenerla en cuenta para una política de lo múltiple.
En la idea del Bien Común, se encuentra la idea subyacente que hay necesidades y deseos que son comunes a todo hombre y que la sociedad y su correlato de gobierno, el Estado, deben buscar cumplirlos. Para que esto sea posible, deben existir tales características comunes y que sea posible acceder a ellas.
Pensemos primero sobre las características "comunes" en cada individuo. Prefiero llamarlas similares, porque significa que son propias de cada individuo, antes que pensar que existe algo así como una idea que subsume cada particularidad. ¿Es posible que existan necesidades y deseos similares en cada hombre? Se puede pensar en las necesidades para poder sobrevivir, partiendo del principio de que todo hombre busca hacerlo. Ello podría estar esbozado en los derechos humanos y en los estándares básicos que se piensan para que uno pueda sobrevivir. Pero no es solo sobrevivir, es inherente al hombre buscar satisfacer sus deseos y se supone que el Bien Común debe contemplar eso, no en tanto que satisfaciéndolos sino en brindar las condiciones necesarias para que sea posible tal satisfacción.
Me pregunto, ¿Por qué se procura la satisfacción de tales necesidades? Es decir, ¿Por qué pensar en el otro? De alguna manera, esto sucede porque uno mismo debe vivir en sociedad. Necesita de los otros, de sus capacidades para elaborar productos que uno mismo no puede producirlos o que solo no podría y por incluso, las necesidades socio-afectivas de uno mismo (también quizás derivado de lo mismo). Uno contribuye con su esfuerzo no solo a satisfacerse a sí mismo sino a los otros, a cambio, de que estos lo retribuyan. El mercado puede organizar esa contribución y retribución o lo puede hacer el gobierno. En este último caso se aplicaría lo escrito en el párrafo de arriba.
Ahora, me urge una interrogante: Si pensáramos solo en función a una contribución para una retribución, podríamos tranquilamente solo buscar contribuir con aquellos que nos afectan directamente o de cuya vida dependemos. Ahora, se podría decir que incluso nuestra contribución puede ser mayor a la retribución que recibimos. Por lo cual, no resultaría "racional" hacerlo.
Esto puede ir de la mano con el principio biológico de la sobrevivencia de la especie. Los individuos de la especie están determinados biológicamente para buscar la sobrevivencia de la especie, antes que incluso ellos mismos. En caso de que la especie se encuentre en peligro por una sobrepoblación, se activan mecanismos de "muerte" para que la especie misma se autorregule. Los organismos que no pueden mutar estos mecanismos, están destinados a la extinción. Un ejemplo de estos mecanismos, es el veneno que liberan las ratas sobre sí mismas cuando hay una sobrepoblación. Incluso, se piensa que el cáncer podría ser ese plan B de la naturaleza para regular la población humana.
Pensando en los 2 puntos vemos que el Bien social no siempre es el Bien individual. Supeditamos nuestro Bien individual al Bien social, en búsqueda de un mayor Bien, el poder vivir en sociedad y desarrollar nuestra propia individualidad. Pero como vemos, hay casos donde el Bien social es contrario a esta individualidad: Cuando la contribución es mayor a la retribución y cuando hay un sacrificio individual, involuntario por la propia especie.
¿Cómo pensar un Bien Común en esa situación? Se supone que si se piensa desde la perspectiva del Bien común como necesario para el Bien individual, y no contrario a este. Pero los casos esbozados arriba hay una contradicción. El Bien Común estaría encima del Bien individual visto desde esta perspectiva. ¿Cómo superar este impasse?
La respuesta está en el porqué buscamos el Bien común. ¿Lo buscamos porque existe en sí mismo? No. ¿Lo buscamos porque nos beneficia, en la dinámica contribución-retribución? Si y no. El Bien común, es el Bien de los otros. Racionalmente, con los ejemplos dados, no tendría sentido una preocupación por los otros total. Sim embargo, hablamos de los derechos del hombre o del Bien de la Sociedad, sin bien el discurso no lo tenemos del todo interiorizado. Parecería que puede ser un discurso que tiene la sociedad (valores sociales para que la sociedad pueda sobrevivir), y que no es un discurso que parte de nosotros. Creo que en realidad sí parte de nosotros.
Hay una tendencia hacia el Reconocimiento del Otro. Si bien esta disposición nace como manera para sobrevivir (así como toda la ética), ya trasciende esa función inicial y lleva a ser un principio organizador de la sociedad. Ya no es solo una herramienta de sobrevivencia sino es un elemento afectivo de reconocer el sufrimiento ajeno y solidarizarse con este. Es la empatía. Digo que no es solo para sobrevivir, porque como demostré en los ejemplos de arriba, nos llevaría a no sobrevivir. Incluso, el principio de sobrevivencia de la especie humana tampoco parece aplicarse porque si no fuera así, se seleccionaría a los más fuertes para que se reproduzcan y los más debiles irían desapareciendo poco a poco; como sucede en el reino animal. Pero la empatía no produce esto.
Entonces, ¿Por qué surgio la empatía? Pienso que nació primero por una cuestión de sobrevivencia pero nuestra capacidad de abstracción (conocida como Razón) hizo que adquiriera un nuevo matiz. Y aquí viene lo que pienso acerca del Bien común: Tiene mucha relación con la libertad. Defino Libertad como la capacidad de elegir acorde a las posibilidades existentes (o que se conocen como existentes). No quiero extenderme más en este tema porque será materia de otro escrito. Toco este tema porque el Bien individual solo se puede desarrollar si hay libertad, si hay más y mejores posibilidades desde donde elegir (Obviamente sumado con otros factores, pero para el fin de este escrito solo toco este punto). Solo con más personas, con sus diferentes capacidades y habilidades que tienen para ofrecer al mundo, somos "más" libres nosotros (El más es relativo dado que se compara multiplicidades que a la vez son múltiples de múltiples, lo cual hace sumamente compleja la comparación. Pero para efectos prácticos lo propondremos así, dada nuestra misma forma de aprehender las cosas que es conceptual). Hablamos de la empatía y vemos cómo esta preocupación va muy relacionada también con el aumento de la libertad para nosotros mismos. El Bien Común es necesario para el Bien Individual y viceversa, dado que solo un individuo que desarrolle sus potencialidades, podrá aumentar los campos de libertad para todos los demás (la sociedad). Ambos están al mismo nivel y no uno sobre otro como pasaba con la idea de lo Uno. La evolución produjo esto, dado que desarrollo la razón-abstracción y eso generó nuevos campos de posibilidades. La conservación de la especie humana debía ir acorde a las herramientas existentes de la misma especie para sobrevivir. Y esta es una de ellas.
domingo, 11 de marzo de 2012
Ideas que quieren cobrar vida 2
Continuemos con las ideas al aire:
1.Sobre el capitalismo y la deuda de los trabajadores
Estuve leyendo un artículo sobre el problema de los salarios en el capitalismo. Decía que el salario, el pago a los trabajadores por la producción de un bien, son a la vez un costo de producción como una fuente esencial de demanda. El costo de producción debe ser menor al valor final del objeto que se va a vender. Quiere decir que el trabajador gana menos de lo que cuesta un objeto en el mercado.
El trabajador no podrá comprar el producto. Ahora, se dirá: puede comprar otros productos. Si pero estos serán hechos por trabajadores de menor salario. Con esta lógica se llega a pensar que habrá una sobreproducción de bienes, en tanto, no todos los bienes producidos serán consumidos. Eso hará que la oferta se reduzca y por lo tanto el valor del bien también y los salarios también para que haya ganancia.
Para combatir este efecto, a nivel de los trabajadores, uno se debe endeudar o ahorrar. El ahorrar solo se puede cuando tienes cubiertos tus gastos necesarios. Y el endeudamiento, genera que una parte del dinero se vaya a cubrir esa deuda, más los intereses. Los ahorros generan un descenso en la demanda y volvería el ciclo de descenso en la oferta y por lo tanto menos salario. Si esos ahorros son puestos en un banco, para que este ponga el dinero en circulación, igual hay una cantidad que se va a destinada a pagar en intereses. Por lo cual, hay una deuda constante.
2. La desigualdad de la oferta en relación a la demanda
La otra vez, estuve hablando con un chico que me decía que el capitalismo es desigual en tanto relación entre la oferta y la demanda. El ofertante puede brindar la información que quiere sobre su producto. También puede omitirla. El demandante deberá valorar y comprar a partir de ella. Pero, a simple vista, uno dice: "Puede dejar de comprar si es que quiere, si es que no están los datos completos".
Pero el problema es saber cuándo están omitiendo dicha información. ¿Cómo lo sabemos, si es que la están omitiendo? Eso supondría que se conozca el producto, pero no siempre pasa eso. Además, si es un bien de necesidad (obviamente que la necesidad es relativa al contexto donde se ubica, pero eso no impide que exista en tal contexto), se debe comprar el bien, sin saber todo sobre él, quizás.
3. Libertad, voluntad, egoísmo y no-bien común: Las virtudes del capitalismo liberal.
Mis críticas hacia el capitalismo no son la típica destrucción, donde solo se ataca pero no se propone nada. Ni tampoco es donde se expone todo lo negativo y no se habla sobre lo positivo para uno. Busco una alternativa pero que se base en ciertas ideas que se han desarrollado en el capitalismo que me parecen interesantes.
Un primer punto que me parece fundamental es la responsabilidad individual en el accionar. Se habla mucho de que uno tiene lo que tiene debido a su esfuerzo. Esto va mucho de la mano con el concepto de libertad que se esboza en el capitalismo, donde uno es libre de elegir y donde nadie debe imponerte nada; con la elección viene las consecuencias que uno debe aceptar. Libertad y responsabilidad son principios básicos no del capitalismo propiamente, sino del liberalismo.
Ahora, la cuestión girara en torno a qué es la libertad y si es posible lograrla bajo los puntos esbozados en los dos artículos sobre este tema. Pero, resulta interesante la noción que constantemente se hace: "Libertad es la no imposición, externa al propio individuo". Que se limite lo bueno y lo malo por parte de una entidad que se encuentra en poder desigual respecto al individuo es una imposición. En cambio, en el mercado, en un supuesto, existiría la igualdad de condiciones, donde el individuo puede elegir y dar a elegir libremente. Su voluntad llevaría a la producción de ciertos bienes, ya sea en tanto ofertante o en tanto demandante. Obviamente esto es un supuesto, porque como hemos visto no hay esa igualdad de condiciones, pero es un modelo que puede servir como ideal.
Sobre el punto de la ley de la oferta y la demanda, que es un herramienta útil para explicar el funcionamiento del mercado, herramienta de aproximación, lo rescatable es que es un sensor para medir las voluntades individuales y poner el valor de los objetos según estas. Obviamente, esto es otro supuesto donde se piensa en la competencia perfecta. Pero es interesante esa idea de sensor de voluntades. Ahora la idea es combinar esta modalidad, con la idea del problema de la valoración de los bienes muy distinta a sus propios fines (el ejemplo del lomo saltado con la maca) donde el fin es lucrar y que trae consecuencias como la insostenibilidad del sistema de producción y también con el problema del esfuerzo propio per se, debido a que el valor se genera desde afuera y no necesariamente esta en relación al esfuerzo de un individuo.
Otra idea que me parece interesante es la idea del bien común que tiene el capitalismo-liberalismo. Es la idea de que a partir del bien para un individuo se genera un bien común. Obviamente esto no siempre sucede y la historia da fe de ello, pero resulta importante en tanto oposición a la idea de un bien común por encima del bienestar individual. Eso ha sido el actuar del Estado, donde a partir de lo Uno-Bien, los individuos se alinean hacia este. Sobre esa idea de Estado, la desarrollaré en mi próximo punto. Lo interesante del punto de vista del capitalismo-liberalismo, es partir de una afirmación del individuo como egoísta en sí mismo.
Pienso que el egoísmo parte del ser humano. Richard Dawkins dijo muy claramente que en general las especies son medios para que los genes puedan seguir reproduciéndose y manteniendosé. Ese es su fin biológico. Esto lleva a que cada individuo busque perpetuarse, busque su propia sobrevivencia. Se dice que el hombre tiende al comportamiento empático con los otros hombres y que esto esta en nuestros genes. Pues sí, claramente es una mutación génetica necesaria para poder sobrevivir. Se parte de querer sobrevivir uno mismo y un medio es la empatía. Lo importante es el reconocimiento del capitalismo-liberalismo de la condición egoísta propia del hombre. Ahora, otra idea que me gusta es que no existe una idea del bien común per se, correlato de lo uno, sino que surge solo a partir de la interacción con otros individuos que buscan su bien propio.
1.Sobre el capitalismo y la deuda de los trabajadores
Estuve leyendo un artículo sobre el problema de los salarios en el capitalismo. Decía que el salario, el pago a los trabajadores por la producción de un bien, son a la vez un costo de producción como una fuente esencial de demanda. El costo de producción debe ser menor al valor final del objeto que se va a vender. Quiere decir que el trabajador gana menos de lo que cuesta un objeto en el mercado.
El trabajador no podrá comprar el producto. Ahora, se dirá: puede comprar otros productos. Si pero estos serán hechos por trabajadores de menor salario. Con esta lógica se llega a pensar que habrá una sobreproducción de bienes, en tanto, no todos los bienes producidos serán consumidos. Eso hará que la oferta se reduzca y por lo tanto el valor del bien también y los salarios también para que haya ganancia.
Para combatir este efecto, a nivel de los trabajadores, uno se debe endeudar o ahorrar. El ahorrar solo se puede cuando tienes cubiertos tus gastos necesarios. Y el endeudamiento, genera que una parte del dinero se vaya a cubrir esa deuda, más los intereses. Los ahorros generan un descenso en la demanda y volvería el ciclo de descenso en la oferta y por lo tanto menos salario. Si esos ahorros son puestos en un banco, para que este ponga el dinero en circulación, igual hay una cantidad que se va a destinada a pagar en intereses. Por lo cual, hay una deuda constante.
2. La desigualdad de la oferta en relación a la demanda
La otra vez, estuve hablando con un chico que me decía que el capitalismo es desigual en tanto relación entre la oferta y la demanda. El ofertante puede brindar la información que quiere sobre su producto. También puede omitirla. El demandante deberá valorar y comprar a partir de ella. Pero, a simple vista, uno dice: "Puede dejar de comprar si es que quiere, si es que no están los datos completos".
Pero el problema es saber cuándo están omitiendo dicha información. ¿Cómo lo sabemos, si es que la están omitiendo? Eso supondría que se conozca el producto, pero no siempre pasa eso. Además, si es un bien de necesidad (obviamente que la necesidad es relativa al contexto donde se ubica, pero eso no impide que exista en tal contexto), se debe comprar el bien, sin saber todo sobre él, quizás.
3. Libertad, voluntad, egoísmo y no-bien común: Las virtudes del capitalismo liberal.
Mis críticas hacia el capitalismo no son la típica destrucción, donde solo se ataca pero no se propone nada. Ni tampoco es donde se expone todo lo negativo y no se habla sobre lo positivo para uno. Busco una alternativa pero que se base en ciertas ideas que se han desarrollado en el capitalismo que me parecen interesantes.
Un primer punto que me parece fundamental es la responsabilidad individual en el accionar. Se habla mucho de que uno tiene lo que tiene debido a su esfuerzo. Esto va mucho de la mano con el concepto de libertad que se esboza en el capitalismo, donde uno es libre de elegir y donde nadie debe imponerte nada; con la elección viene las consecuencias que uno debe aceptar. Libertad y responsabilidad son principios básicos no del capitalismo propiamente, sino del liberalismo.
Ahora, la cuestión girara en torno a qué es la libertad y si es posible lograrla bajo los puntos esbozados en los dos artículos sobre este tema. Pero, resulta interesante la noción que constantemente se hace: "Libertad es la no imposición, externa al propio individuo". Que se limite lo bueno y lo malo por parte de una entidad que se encuentra en poder desigual respecto al individuo es una imposición. En cambio, en el mercado, en un supuesto, existiría la igualdad de condiciones, donde el individuo puede elegir y dar a elegir libremente. Su voluntad llevaría a la producción de ciertos bienes, ya sea en tanto ofertante o en tanto demandante. Obviamente esto es un supuesto, porque como hemos visto no hay esa igualdad de condiciones, pero es un modelo que puede servir como ideal.
Sobre el punto de la ley de la oferta y la demanda, que es un herramienta útil para explicar el funcionamiento del mercado, herramienta de aproximación, lo rescatable es que es un sensor para medir las voluntades individuales y poner el valor de los objetos según estas. Obviamente, esto es otro supuesto donde se piensa en la competencia perfecta. Pero es interesante esa idea de sensor de voluntades. Ahora la idea es combinar esta modalidad, con la idea del problema de la valoración de los bienes muy distinta a sus propios fines (el ejemplo del lomo saltado con la maca) donde el fin es lucrar y que trae consecuencias como la insostenibilidad del sistema de producción y también con el problema del esfuerzo propio per se, debido a que el valor se genera desde afuera y no necesariamente esta en relación al esfuerzo de un individuo.
Otra idea que me parece interesante es la idea del bien común que tiene el capitalismo-liberalismo. Es la idea de que a partir del bien para un individuo se genera un bien común. Obviamente esto no siempre sucede y la historia da fe de ello, pero resulta importante en tanto oposición a la idea de un bien común por encima del bienestar individual. Eso ha sido el actuar del Estado, donde a partir de lo Uno-Bien, los individuos se alinean hacia este. Sobre esa idea de Estado, la desarrollaré en mi próximo punto. Lo interesante del punto de vista del capitalismo-liberalismo, es partir de una afirmación del individuo como egoísta en sí mismo.
Pienso que el egoísmo parte del ser humano. Richard Dawkins dijo muy claramente que en general las especies son medios para que los genes puedan seguir reproduciéndose y manteniendosé. Ese es su fin biológico. Esto lleva a que cada individuo busque perpetuarse, busque su propia sobrevivencia. Se dice que el hombre tiende al comportamiento empático con los otros hombres y que esto esta en nuestros genes. Pues sí, claramente es una mutación génetica necesaria para poder sobrevivir. Se parte de querer sobrevivir uno mismo y un medio es la empatía. Lo importante es el reconocimiento del capitalismo-liberalismo de la condición egoísta propia del hombre. Ahora, otra idea que me gusta es que no existe una idea del bien común per se, correlato de lo uno, sino que surge solo a partir de la interacción con otros individuos que buscan su bien propio.
domingo, 26 de febrero de 2012
Ideas que quieren cobrar vida
Los pensamientos yacen en mi cabeza como si fuera lluvia de piedras que se deja caer sin cesar. Mi propia naturaleza no me permite detenerlos. Será así, hasta que cobren vida, hasta que construyan un edificio que busque ser el lugar donde habite. Aquí será donde inicie la construcción. Estableceré ideas, las lanzaré al aire y veré dónde caen y qué producen.
1. Pienso que el capitalismo no permite la reflexión. La reflexión es un detenerse, un volver-a trás. La lógica de producción, de "producir más en la menor cantidad posible de tiempo"; la lógica de acumular más, lleva a esta imposibilidad. No podemos detenernos, el progreso es ahora, el tiempo es dinero. Hay que rechazar el tiempo improductivo (producción no solo entendida como ofrecer productos, sino también como demandarlos, pues eso incentiva la producción del otro, y eso a la larga, hace que el otro tenga más capital para poder comprar tus productos). Por eso el ocio "consumista" también entra en esta lógica. La misma tecnología ayuda a la aclaración de este proceso. Hay una desconexión con las propias experiencias del pasado de uno. Incluso hay una desconexión con el ritmo biológico (aunque aún no se si esto puede producir mutaciones y que nos adaptemos). Por eso, hay mucho tedio, evitamos estar solos, pues nos haría notar la desconexión que hay. Por eso buscamos constantemente los estímulos (medios tecnológicos, "fetiche" o petrificación de la mercancía) para evitar "pensar", encontrarse con uno mismo. Si la filosofía misma es dicha reflexión sobre sí mismo, articular todos los saberes y experiencias para tener sentido, tendría dificultades para darse bajo esta lógica de producción.
2.¿Hay una desigualdad intrínseca en el capitalismo? He escuchado la postura : Es la tragedia griega. Cada vez, podemos elegir más, entonces ser más libres. Así era la tragedia: Los dioses no se preocupaban por nosotros, nos dejaban ser "libres" para elegir. Pero no podíamos elegir la finalidad de cada elección, las consecuencias de ello. Lo mismo sucedería con el capitalismo, donde podemos escoger los medios, pero no los fines.
Pero por otro lado, también he escuchado que es un sistema que permite el desarrollo de todos, gracias a los esfuerzos individuales. Como en el punto 1, si quiero ganar más, tengo que, por un lado contratar personas para que trabajen por mí; así ellos se benefician. Por otro lado, tengo que incentivar a que compren mi producto por lo cual, mis compradores deben tener dinero para comprarme. Deben desarrollarse. Así se produce el bienestar social. Además es un sistema que incentiva la responsabilidad, pues si triunfas, es por tu esfuerzo, si fracasas,es por tu error. Competencia, donde sobreviven los más hábiles.
Para reflexionar sobre esto, primero hablemos sobre la desigualdad. ¿Es mala la desigualdad? Por una parte, se puede pensar que sí. Pues, sabiendo que hay personas sufriendo en las calles, mientras, yo aquí, detrás de una computadora, disfrutando de la comodidad de mi hogar, se genera un sentimiento de preocupación por el otro. ¿Por qué yo aquí cómodo y otros sufriendo? Hay una desigualdad y se cae en la cuenta por una preocupación por el otro, por empatía. Pero, en un sistema donde no haya los "de arriba" y por tanto los de "abajo", ¿Podrá haber ese sentimiento? Se habla sobre un sistema donde todos están en las mismas condiciones. Se podría argumentar que si no se conoce una realidad "mejor", no habría ese tipo de preocupación.
Pero en realidad, no sucede así. Siempre hay una "visualización" de esta realidad "mejor", aún así no exista. La vida es cambiante, nos vemos frente a diferentes situaciones y memorizamos dichas experiencias. Organizamos esa información y nos proyectamos para poder vivir a futuro. Buscamos repetir lo que nos ha producido una sensación de satisfacción o reproducir los medios para luego conseguirla. Buscamos evitar lo que nos hace sufrir o hechos que pueden hacer sufrir, pero no producen luego alguna satisfacción. Por lo tanto, debido a nuestra racionalidad y al instinto de supervivencia de todo ser vivo, producimos algún ideal de "mejor", aún así no exista. Puede ser que este ideal nos guía a nosotros, o lo proyectemos hacia los demás. Ya sea por empatía o por intereses netamente individuales. La desigualdad en tanto causante del sufrimiento de los otros según mi idea del bien es mala.
Aunque también existe otro punto. La idea que apela a un concepto de libertad. Se basa en el hecho de que la desigualdad no es mala ni buena, en tanto sea el producto del esfuerzo individual. Se piensa que la desigualdad es la expresión del esfuerzo de algunos y el no-trabajo de otros. ¿Por qué sacarlos de su desigualdad si fue producto de su accionar o mejor dicho su inacción?. Sacarlos es atentar contra su libertad de actuar y es imponerle un concepto de bienestar mío. Quizás su bienestar está en donde el está. Esto, es obviamente en modelos donde la desigualdad se generó por las acciones individuales de hombres "libres" y no por la imposición a través de la coerción de libertad de algunos por parte de otros.
Ahora, viendo esto, pensemos sobre el capitalismo. Históricamente nace por la coerción de la libertad de ciertos hombres sobre otros (la gran acumulación de riquezas producto de la conquista y explotación de América; el descubrimiento de nuevas rutas comerciales, gracias, por ejemplo, al esfuerzo de esclavos remeros de los barcos de marco polo; los comerciantes que fundan las ciudades y la imposibilidad de otros para poder liberarse de los yugos de los feudos, que más adelante hará que los primeros, en ventaja, aprovechen a los segundos para incrementar sus capitales; etc.) Hay pues una imposición, un uso de la fuerza, un recorte de la libertad en el nacimiento del capitalismo. (Cabe aclarar que para la siguiente reflexión usaré ciertos presupuestos: es mejor ser libre a no serlo, producto de la experiencia; la definición de un individuo que ejerce su voluntad y por lo tanto es libre y que en el ejercicio de dicha voluntad, es él y netamente él quien actúa. Son presupuesto que hoy se tiene, producto de la experiencia y la construcción de dichas nociones para legitimar y dar sentido al capitalismo).
La pregunta entonces, bajo la noción de "esfuerzo-libertad" (que también se toma como presupuesto aquí), si es que el sistema capitalista reproduce dicha desigualdad inicial-coerción y si la sigue manteniendo; o si permite la noción esfuerzo-libertad. Cabe acotar, que esta definición de esfuerzo es netamente materialista, dado que se basa en una relación mayor esfuerzo-más capital (o bienes en mayor cantidad o calidad (incluso, la calidad, se define por dicha relación, dado que los bienes de mayor calidad significa un mayor esfuerzo (trabajo o tiempo) y por lo tanto un mayor valor monetario). Históricamente, esta materialización-capital, se produce debido a la expansión de los mercados. Debo conseguir más compradores para mis productos, por lo cual, no solo debo transladar mis productos sino también tengo que homogenizar el intercambio (el dinero). Hay dos formas de homogenizar: Por medio de la imposición o por medio del convencimiento. El valor de los objetos en realidad no se mide por el esfuerzo (¿Cómo se podría medir el esfuerzo?) sino por la complicada relación de oferta-demanda. Lo que los otros quieren y los que otros ofrecen similar a lo que tu ofreces. Es decir, que uno de los conceptos claves "esfuerzo" no esta en igual de relación que valor. Parece que fuera una imposición, no vale lo que tu quieres que valga sino lo que los otros dicen que vale.
Ahora podemos ampliar el concepto de "esfuerzo" y no solo ponerle en tanto producción del bien, sino de la capacidad para promocionar y posicionar tal objeto. Obviamente que para todo intercambio (dado que no podemos producir todos los bienes que necesitamos o deseamos) tiene que haber voluntad de intercambiar para ambas partes. Por lo tanto, no solo es el valor que tu quieres que tenga, sino que el otro esta dispuesto a aceptar. Es una negociación, en un supuesto caso perfecto. Pero cabe resaltar, que estos son caso hipotéticos, porque en estos, el supuesto es que ambas partes están en igualdad de negociación. Pero no siempre sucede así. Las relaciones son desiguales, unos tienen poder coercitivo, poder imponerse sobre otros. Puedo imponer tal valor y como los otros "necesitan" tales bienes, tienen que aceptarlos. En conclusión, para vender es necesario o apelar al gusto del consumidor o algún significado especial o apelar a la necesidad, incluso creándola.
Vemos que lo hablado en el Punto 1, se produce por la aceleración del proceso de producción y los estímulos frecuentes que apelan a lo sensorial, los gustos, como parte de la publicidad para incentivar al consumidor a comprar más. Puedo incluso apelar y evitar la reflexión para que sea efectivo el crear las necesidades ficticias. Esto es producto de la máxima "acumular más capital" propio del capitalismo. Pero no necesariamente surge como consecuencia de ella. Osea, se da pero es contingente, es decir, puede ser como no-ser dentro de esa máxima.
¿Lleva el capitalismo la desigualdad estructural? O ¿es efectivamente, la ideología, la libertad, la responsabilidad y el propio esfuerzo? Cabe, hacer una aclaración: La tesis se basará partiendo del capitalismo puro. Sus dos principios: Acumulación de capitales y rational choise. Sobre el primero, es insostenible mantenerlo siempre. Los recursos o materias primas son limitados. Ahora, podría decirse que se puede usar la tecnología y vender "no-entes", tipo productos digitales. El espacio digital es infinito y es una gran área ahí para explotar y hacer negocios. Pues bien, se puede decir que se debería producir más productos tipo computadoras y por lo cual, aún se habla de un sustento material. Pero se puede decir que se usa recursos energéticos alternativos para aminorar el impacto ambiental. Respondo, pero igual usas un tipo de energía y por el segundo principio de térmodinámica, produces un tipo de energía, energía residual, no-útil, que no se tiene en cuenta, en cuanto a la inversión realizada y que podría aumentar los costos.
Incluso, podría atreverme a afirmar que el valor no tiene relación con esta importante función que es el gasto energético. El valor se basa en función a la oferta y la demanda, es decir, como arriba lo exprese, a las necesidades (muchas creadas o sobre-aumentadas) y gustos. En su gran mayoría, hay una desconexión entre el gasto energético y el valor. Incluso, en las máquinas industriales, que podrían decirse que los ingenieros de tales máquinas que se dice que tienen en cuenta "esos gastos", en realidad, tienen en cuenta el costo de los insumos necesarios para la producción y el precio de dichos insumos son en función a la demanda y la oferta y no al valor energético que contribuye para la producción. Un ejemplo claro de esto es en los alimentos. Por ejemplo, digamos que necesitamos 1500 calorías diarias. Supongamos que una bolsa de maca de un kilo cubre tal valor. Y cuesta 3 soles. Mientras que supongamos que un lomo saltado con igual valor energético cuesta 45 soles. A simple vista se dice, injusticia, ambos alimentan igual (cumplen su función de "ser alimentos") pero uno cuesta 14 veces más que el otro. Ahora, uno dice, pero esto es porque se le ha sumado el valor intelectual del cheff, la gran variedad de insumos y todo el costo del proceso para producirlos. Eso explicaría el porque de la diferencia del precio. Pero al descubrir esto, nos damos cuenta de que si sumamos todo, ha habido un costo energético sumamente alto (con su consecuente energía residual) y que el resultado final, en valor energético es mucho menor al costo en valor energético. No somos para nada racionales. El "rational choise" se basaría elegir un "presupuesto" y elaborar un sistema a partir de este. Maximizar utilidades, sino la utilidades fijadas por el valor o precio que es a su vez fijado por la oferta y la demanda.
Hay que resaltar el peligro de no tener en cuenta la variable costo energético. Pues, en un sistema como el nuestro, cuya energía aumenta gracias a las fuentes solares y otros tipos de energía, pero a la vez que el gasto energético es mayor, se va a volver insostenible nuestra situación para poder habitar en la tierra. Ya no solo es por las condiciones ambientales para poder vivir sino también las condiciones energéticas para poder vivir. Olvidamos que la energía inútil esta en aumento y la energía útil aumenta pero gracias a fuentes externas a nuestro "sistema". Gastamos más de lo que recibimos y cada vez esto es mayor, por lo cuál pronto nuestra situación será grave. ¿Por qué voy a cuestionar los principios del "valor"? Porque los otros movimientos "verdes" por lo general promueven políticas donde se tenga en cuenta el impacto ambiental de las acciones humanas, pero mantiene el mismo presupuesto para ir hacia el mundo, para manejar el mundo, lo que es el "valor" de las cosas. Este valor parte incluso del presupuesto de que es el hombre el dador del sentido-valor de las cosas, que pasan a ser medios para los fines humanos. El "valor" energético puede ser una propuesta que tenga en cuenta las cosas mismas, si bien la medida es un definición humana, pero que tiene en cuenta el principio que decía para la ciencia en mis otros post: Ser así, porque sino de otra manera no existiríamos; tener en cuenta la vida en tanto necesidades. No desarrollo más la idea, porque este es un espacio para reflexionar sobre lo dado.
Reflexionemos sobre el porqué de esa definición del valor "oferta-demanda". Como dijimos, se basa en el intercambio y los intereses de las partes. Si pensamos en aquellas personas que vivían solo a partir de lo que producían o vivían de lo que te intercambiaban, no les convendría esta definición. Pensemos el siguiente ejemplo: vendían un bien y las ganancias de ese bien les servía para comprar un producto necesario. Imaginemos que el "valor" de dicho bien disminuía por esta ley, entonces recibían menos dinero y con eso debían comprar su producto de subsistencia, que si mantenía un valor constante por ser tener un demanda constante dado que es un bien de subsistencia. Ahora, se que podría surgir una gran cantidad de contra ejemplos donde se buscaría que ese bien también baje de precio. Pero el punto era enmendar que dicho valor se crea del intercambio entre empresarios antes que entre trabajadores "subsistentes" (cuyo trabajo solo sirve para poder subsistir). Un empresario es aquel asume riesgo económicos no personales. Lo cuál significa, que tiene los medios para poder sobrevivir y produce o intercambia objetos "extra- subsistentes". Solo con ellos, se podrá hablar del valor oferta-demanda.
Ahora, esta valoración se ha extendido a toda parte donde llega el mercado occidental que ahora se ha convertido en un mercado global. Es un tipo de valor que se basa en la negociación no-explícita entre hombres que pueden negociar no-explícitamente (la mano invisible, la autoregulación del mercado). El intercambio entre el empresario y el trabajador de subsistencia es desigual si se basa en dicho valor. Si bien los intereses del empresario se pueden ver en juego, las necesidades del trabajador de subsistencia lo pone en una desigualdad. Necesita un determinado dinero para comprar un bien, este bien se va a mantener constante en función a que la demanda siempre lo va a ser, mientras el bien que produce puede aumentar o disminuir. Ahora, se puede decir que el bien-necesidad puede bajar, si es que surge otro ofertante, gracias a la competencia. Pero esto depende no del trabajador de subsistencia sino de los empresarios. Los trabajadores de subsistencia no pueden tomar los riesgos de variar los precios porque puede quedarse sin comida para vivir. La relación es desigual.
Esto va mucho de la mano de crear necesidades, antes mencionadas. Actualmente hay una canasta básica que indica digamos el monto de bienes necesarios para poder vivir. Las personas por debajo de ese monto, tienen una desventaja para poder entrar en la lógica del mercado. Cada vez se crean nuevas necesidades (por ejemplo, el acceso a internet, se esta volviendo una necesidad, la expansión de las ciudades vuelven más necesario el transporte, que si bien puede llegar a ser barato, lleva a sumar un monto). Cada vez, los estándares de productos "necesarios" aumenta. Eso lleva a un aumento el precio de la canasta básica y los productos que se incluyen en ella. La canasta básica sube o mejora los estándares cuando la calidad de vida de la sociedad aumenta. Pero también, cuando, ante las exigencias del mundo globalizado, se hace necesario tener ciertos bienes que antes no se consideraban como necesarios.
Si la calidad de vida sube, los precios también. Para pasar la valla de la necesidad, todos deberíamos ser empresarios, es decir, ganar más de lo que se gasta en bienes "necesarios". Cabe aclarar que puede haber ciertos bienes que si bien no son necesarios para vivir, se vuelve "necesarios" para poder pertenecer a una sociedad, llámese los productos tecnológicos o incluso las modas. Todo eso suma en ese rubro. ¿Es necesaria la etapa "Imperialista", donde una vez saciada la demanda interna, para que el país pueda seguir desarrollándose (proceso donde se crean nuevas necesidades), tiene que exportar sus bienes a otros países, donde debe crear nuevas necesidades para poder tener éxito?
En el caso de las necesidades impuestas desde afuera, por la globalización, lleva a los países sub-desarrollados, por debajo de tener esas necesidades, a llevar a una posición de desventaja. Sería el ejemplo entre el empresario y el trabajador de subsistencia solo que a nivel entre naciones o global.
Con todo lo dicho anteriormente, concluyo que sí existe una desigualdad estructural en el sistema capitalista puro. No existiría tal desigualdad si es que todos seriamos empresarios, pero esto no es posible. Tanto en las sociedades desarrolladas como en las que no, se necesita, me atrevo a decir, crear necesidades. Si no habría tales constantes, la economía sería tan volátil y arriesgada, que ninguna empresa podría sobrevivir. Sin un flujo de dinero constante, que se pueda invertir, no habría empresas. Entonces, si va a ver gente que está por debajo de poder costear tales necesidades. Y por lo tanto, estará en desigualdad para la negociación no-implícita que es la confrontación de la oferta y la demanda.
Ahora podría dejar de haber esa desigualdad, pero se produciría o por la "benevolencia" del empresario o por sus propios intereses, de ganar más al competir si bajo los precios. Dirán el mercado es su expresión. Yo diría no exactamente porque no es libertad de mercado propiamente, ya que se sabe que hay un monto que podría subir y acordar con los otros también quedar y sabría que podría controlar a los consumidores que tiene que necesariamente comprar. Las otras formas de combatirla suponen un ruptura a tal lógica, como es el Estado de Bienestar o un salario mínimo vital o el control sobre los precios. Pero, de alguna manera, elevarían los estándares y sucedería lo antes dicho, o desincentivarían la producción que se basa en generar rentabilidad.
1. Pienso que el capitalismo no permite la reflexión. La reflexión es un detenerse, un volver-a trás. La lógica de producción, de "producir más en la menor cantidad posible de tiempo"; la lógica de acumular más, lleva a esta imposibilidad. No podemos detenernos, el progreso es ahora, el tiempo es dinero. Hay que rechazar el tiempo improductivo (producción no solo entendida como ofrecer productos, sino también como demandarlos, pues eso incentiva la producción del otro, y eso a la larga, hace que el otro tenga más capital para poder comprar tus productos). Por eso el ocio "consumista" también entra en esta lógica. La misma tecnología ayuda a la aclaración de este proceso. Hay una desconexión con las propias experiencias del pasado de uno. Incluso hay una desconexión con el ritmo biológico (aunque aún no se si esto puede producir mutaciones y que nos adaptemos). Por eso, hay mucho tedio, evitamos estar solos, pues nos haría notar la desconexión que hay. Por eso buscamos constantemente los estímulos (medios tecnológicos, "fetiche" o petrificación de la mercancía) para evitar "pensar", encontrarse con uno mismo. Si la filosofía misma es dicha reflexión sobre sí mismo, articular todos los saberes y experiencias para tener sentido, tendría dificultades para darse bajo esta lógica de producción.
2.¿Hay una desigualdad intrínseca en el capitalismo? He escuchado la postura : Es la tragedia griega. Cada vez, podemos elegir más, entonces ser más libres. Así era la tragedia: Los dioses no se preocupaban por nosotros, nos dejaban ser "libres" para elegir. Pero no podíamos elegir la finalidad de cada elección, las consecuencias de ello. Lo mismo sucedería con el capitalismo, donde podemos escoger los medios, pero no los fines.
Pero por otro lado, también he escuchado que es un sistema que permite el desarrollo de todos, gracias a los esfuerzos individuales. Como en el punto 1, si quiero ganar más, tengo que, por un lado contratar personas para que trabajen por mí; así ellos se benefician. Por otro lado, tengo que incentivar a que compren mi producto por lo cual, mis compradores deben tener dinero para comprarme. Deben desarrollarse. Así se produce el bienestar social. Además es un sistema que incentiva la responsabilidad, pues si triunfas, es por tu esfuerzo, si fracasas,es por tu error. Competencia, donde sobreviven los más hábiles.
Para reflexionar sobre esto, primero hablemos sobre la desigualdad. ¿Es mala la desigualdad? Por una parte, se puede pensar que sí. Pues, sabiendo que hay personas sufriendo en las calles, mientras, yo aquí, detrás de una computadora, disfrutando de la comodidad de mi hogar, se genera un sentimiento de preocupación por el otro. ¿Por qué yo aquí cómodo y otros sufriendo? Hay una desigualdad y se cae en la cuenta por una preocupación por el otro, por empatía. Pero, en un sistema donde no haya los "de arriba" y por tanto los de "abajo", ¿Podrá haber ese sentimiento? Se habla sobre un sistema donde todos están en las mismas condiciones. Se podría argumentar que si no se conoce una realidad "mejor", no habría ese tipo de preocupación.
Pero en realidad, no sucede así. Siempre hay una "visualización" de esta realidad "mejor", aún así no exista. La vida es cambiante, nos vemos frente a diferentes situaciones y memorizamos dichas experiencias. Organizamos esa información y nos proyectamos para poder vivir a futuro. Buscamos repetir lo que nos ha producido una sensación de satisfacción o reproducir los medios para luego conseguirla. Buscamos evitar lo que nos hace sufrir o hechos que pueden hacer sufrir, pero no producen luego alguna satisfacción. Por lo tanto, debido a nuestra racionalidad y al instinto de supervivencia de todo ser vivo, producimos algún ideal de "mejor", aún así no exista. Puede ser que este ideal nos guía a nosotros, o lo proyectemos hacia los demás. Ya sea por empatía o por intereses netamente individuales. La desigualdad en tanto causante del sufrimiento de los otros según mi idea del bien es mala.
Aunque también existe otro punto. La idea que apela a un concepto de libertad. Se basa en el hecho de que la desigualdad no es mala ni buena, en tanto sea el producto del esfuerzo individual. Se piensa que la desigualdad es la expresión del esfuerzo de algunos y el no-trabajo de otros. ¿Por qué sacarlos de su desigualdad si fue producto de su accionar o mejor dicho su inacción?. Sacarlos es atentar contra su libertad de actuar y es imponerle un concepto de bienestar mío. Quizás su bienestar está en donde el está. Esto, es obviamente en modelos donde la desigualdad se generó por las acciones individuales de hombres "libres" y no por la imposición a través de la coerción de libertad de algunos por parte de otros.
Ahora, viendo esto, pensemos sobre el capitalismo. Históricamente nace por la coerción de la libertad de ciertos hombres sobre otros (la gran acumulación de riquezas producto de la conquista y explotación de América; el descubrimiento de nuevas rutas comerciales, gracias, por ejemplo, al esfuerzo de esclavos remeros de los barcos de marco polo; los comerciantes que fundan las ciudades y la imposibilidad de otros para poder liberarse de los yugos de los feudos, que más adelante hará que los primeros, en ventaja, aprovechen a los segundos para incrementar sus capitales; etc.) Hay pues una imposición, un uso de la fuerza, un recorte de la libertad en el nacimiento del capitalismo. (Cabe aclarar que para la siguiente reflexión usaré ciertos presupuestos: es mejor ser libre a no serlo, producto de la experiencia; la definición de un individuo que ejerce su voluntad y por lo tanto es libre y que en el ejercicio de dicha voluntad, es él y netamente él quien actúa. Son presupuesto que hoy se tiene, producto de la experiencia y la construcción de dichas nociones para legitimar y dar sentido al capitalismo).
La pregunta entonces, bajo la noción de "esfuerzo-libertad" (que también se toma como presupuesto aquí), si es que el sistema capitalista reproduce dicha desigualdad inicial-coerción y si la sigue manteniendo; o si permite la noción esfuerzo-libertad. Cabe acotar, que esta definición de esfuerzo es netamente materialista, dado que se basa en una relación mayor esfuerzo-más capital (o bienes en mayor cantidad o calidad (incluso, la calidad, se define por dicha relación, dado que los bienes de mayor calidad significa un mayor esfuerzo (trabajo o tiempo) y por lo tanto un mayor valor monetario). Históricamente, esta materialización-capital, se produce debido a la expansión de los mercados. Debo conseguir más compradores para mis productos, por lo cual, no solo debo transladar mis productos sino también tengo que homogenizar el intercambio (el dinero). Hay dos formas de homogenizar: Por medio de la imposición o por medio del convencimiento. El valor de los objetos en realidad no se mide por el esfuerzo (¿Cómo se podría medir el esfuerzo?) sino por la complicada relación de oferta-demanda. Lo que los otros quieren y los que otros ofrecen similar a lo que tu ofreces. Es decir, que uno de los conceptos claves "esfuerzo" no esta en igual de relación que valor. Parece que fuera una imposición, no vale lo que tu quieres que valga sino lo que los otros dicen que vale.
Ahora podemos ampliar el concepto de "esfuerzo" y no solo ponerle en tanto producción del bien, sino de la capacidad para promocionar y posicionar tal objeto. Obviamente que para todo intercambio (dado que no podemos producir todos los bienes que necesitamos o deseamos) tiene que haber voluntad de intercambiar para ambas partes. Por lo tanto, no solo es el valor que tu quieres que tenga, sino que el otro esta dispuesto a aceptar. Es una negociación, en un supuesto caso perfecto. Pero cabe resaltar, que estos son caso hipotéticos, porque en estos, el supuesto es que ambas partes están en igualdad de negociación. Pero no siempre sucede así. Las relaciones son desiguales, unos tienen poder coercitivo, poder imponerse sobre otros. Puedo imponer tal valor y como los otros "necesitan" tales bienes, tienen que aceptarlos. En conclusión, para vender es necesario o apelar al gusto del consumidor o algún significado especial o apelar a la necesidad, incluso creándola.
Vemos que lo hablado en el Punto 1, se produce por la aceleración del proceso de producción y los estímulos frecuentes que apelan a lo sensorial, los gustos, como parte de la publicidad para incentivar al consumidor a comprar más. Puedo incluso apelar y evitar la reflexión para que sea efectivo el crear las necesidades ficticias. Esto es producto de la máxima "acumular más capital" propio del capitalismo. Pero no necesariamente surge como consecuencia de ella. Osea, se da pero es contingente, es decir, puede ser como no-ser dentro de esa máxima.
¿Lleva el capitalismo la desigualdad estructural? O ¿es efectivamente, la ideología, la libertad, la responsabilidad y el propio esfuerzo? Cabe, hacer una aclaración: La tesis se basará partiendo del capitalismo puro. Sus dos principios: Acumulación de capitales y rational choise. Sobre el primero, es insostenible mantenerlo siempre. Los recursos o materias primas son limitados. Ahora, podría decirse que se puede usar la tecnología y vender "no-entes", tipo productos digitales. El espacio digital es infinito y es una gran área ahí para explotar y hacer negocios. Pues bien, se puede decir que se debería producir más productos tipo computadoras y por lo cual, aún se habla de un sustento material. Pero se puede decir que se usa recursos energéticos alternativos para aminorar el impacto ambiental. Respondo, pero igual usas un tipo de energía y por el segundo principio de térmodinámica, produces un tipo de energía, energía residual, no-útil, que no se tiene en cuenta, en cuanto a la inversión realizada y que podría aumentar los costos.
Incluso, podría atreverme a afirmar que el valor no tiene relación con esta importante función que es el gasto energético. El valor se basa en función a la oferta y la demanda, es decir, como arriba lo exprese, a las necesidades (muchas creadas o sobre-aumentadas) y gustos. En su gran mayoría, hay una desconexión entre el gasto energético y el valor. Incluso, en las máquinas industriales, que podrían decirse que los ingenieros de tales máquinas que se dice que tienen en cuenta "esos gastos", en realidad, tienen en cuenta el costo de los insumos necesarios para la producción y el precio de dichos insumos son en función a la demanda y la oferta y no al valor energético que contribuye para la producción. Un ejemplo claro de esto es en los alimentos. Por ejemplo, digamos que necesitamos 1500 calorías diarias. Supongamos que una bolsa de maca de un kilo cubre tal valor. Y cuesta 3 soles. Mientras que supongamos que un lomo saltado con igual valor energético cuesta 45 soles. A simple vista se dice, injusticia, ambos alimentan igual (cumplen su función de "ser alimentos") pero uno cuesta 14 veces más que el otro. Ahora, uno dice, pero esto es porque se le ha sumado el valor intelectual del cheff, la gran variedad de insumos y todo el costo del proceso para producirlos. Eso explicaría el porque de la diferencia del precio. Pero al descubrir esto, nos damos cuenta de que si sumamos todo, ha habido un costo energético sumamente alto (con su consecuente energía residual) y que el resultado final, en valor energético es mucho menor al costo en valor energético. No somos para nada racionales. El "rational choise" se basaría elegir un "presupuesto" y elaborar un sistema a partir de este. Maximizar utilidades, sino la utilidades fijadas por el valor o precio que es a su vez fijado por la oferta y la demanda.
Hay que resaltar el peligro de no tener en cuenta la variable costo energético. Pues, en un sistema como el nuestro, cuya energía aumenta gracias a las fuentes solares y otros tipos de energía, pero a la vez que el gasto energético es mayor, se va a volver insostenible nuestra situación para poder habitar en la tierra. Ya no solo es por las condiciones ambientales para poder vivir sino también las condiciones energéticas para poder vivir. Olvidamos que la energía inútil esta en aumento y la energía útil aumenta pero gracias a fuentes externas a nuestro "sistema". Gastamos más de lo que recibimos y cada vez esto es mayor, por lo cuál pronto nuestra situación será grave. ¿Por qué voy a cuestionar los principios del "valor"? Porque los otros movimientos "verdes" por lo general promueven políticas donde se tenga en cuenta el impacto ambiental de las acciones humanas, pero mantiene el mismo presupuesto para ir hacia el mundo, para manejar el mundo, lo que es el "valor" de las cosas. Este valor parte incluso del presupuesto de que es el hombre el dador del sentido-valor de las cosas, que pasan a ser medios para los fines humanos. El "valor" energético puede ser una propuesta que tenga en cuenta las cosas mismas, si bien la medida es un definición humana, pero que tiene en cuenta el principio que decía para la ciencia en mis otros post: Ser así, porque sino de otra manera no existiríamos; tener en cuenta la vida en tanto necesidades. No desarrollo más la idea, porque este es un espacio para reflexionar sobre lo dado.
Reflexionemos sobre el porqué de esa definición del valor "oferta-demanda". Como dijimos, se basa en el intercambio y los intereses de las partes. Si pensamos en aquellas personas que vivían solo a partir de lo que producían o vivían de lo que te intercambiaban, no les convendría esta definición. Pensemos el siguiente ejemplo: vendían un bien y las ganancias de ese bien les servía para comprar un producto necesario. Imaginemos que el "valor" de dicho bien disminuía por esta ley, entonces recibían menos dinero y con eso debían comprar su producto de subsistencia, que si mantenía un valor constante por ser tener un demanda constante dado que es un bien de subsistencia. Ahora, se que podría surgir una gran cantidad de contra ejemplos donde se buscaría que ese bien también baje de precio. Pero el punto era enmendar que dicho valor se crea del intercambio entre empresarios antes que entre trabajadores "subsistentes" (cuyo trabajo solo sirve para poder subsistir). Un empresario es aquel asume riesgo económicos no personales. Lo cuál significa, que tiene los medios para poder sobrevivir y produce o intercambia objetos "extra- subsistentes". Solo con ellos, se podrá hablar del valor oferta-demanda.
Ahora, esta valoración se ha extendido a toda parte donde llega el mercado occidental que ahora se ha convertido en un mercado global. Es un tipo de valor que se basa en la negociación no-explícita entre hombres que pueden negociar no-explícitamente (la mano invisible, la autoregulación del mercado). El intercambio entre el empresario y el trabajador de subsistencia es desigual si se basa en dicho valor. Si bien los intereses del empresario se pueden ver en juego, las necesidades del trabajador de subsistencia lo pone en una desigualdad. Necesita un determinado dinero para comprar un bien, este bien se va a mantener constante en función a que la demanda siempre lo va a ser, mientras el bien que produce puede aumentar o disminuir. Ahora, se puede decir que el bien-necesidad puede bajar, si es que surge otro ofertante, gracias a la competencia. Pero esto depende no del trabajador de subsistencia sino de los empresarios. Los trabajadores de subsistencia no pueden tomar los riesgos de variar los precios porque puede quedarse sin comida para vivir. La relación es desigual.
Esto va mucho de la mano de crear necesidades, antes mencionadas. Actualmente hay una canasta básica que indica digamos el monto de bienes necesarios para poder vivir. Las personas por debajo de ese monto, tienen una desventaja para poder entrar en la lógica del mercado. Cada vez se crean nuevas necesidades (por ejemplo, el acceso a internet, se esta volviendo una necesidad, la expansión de las ciudades vuelven más necesario el transporte, que si bien puede llegar a ser barato, lleva a sumar un monto). Cada vez, los estándares de productos "necesarios" aumenta. Eso lleva a un aumento el precio de la canasta básica y los productos que se incluyen en ella. La canasta básica sube o mejora los estándares cuando la calidad de vida de la sociedad aumenta. Pero también, cuando, ante las exigencias del mundo globalizado, se hace necesario tener ciertos bienes que antes no se consideraban como necesarios.
Si la calidad de vida sube, los precios también. Para pasar la valla de la necesidad, todos deberíamos ser empresarios, es decir, ganar más de lo que se gasta en bienes "necesarios". Cabe aclarar que puede haber ciertos bienes que si bien no son necesarios para vivir, se vuelve "necesarios" para poder pertenecer a una sociedad, llámese los productos tecnológicos o incluso las modas. Todo eso suma en ese rubro. ¿Es necesaria la etapa "Imperialista", donde una vez saciada la demanda interna, para que el país pueda seguir desarrollándose (proceso donde se crean nuevas necesidades), tiene que exportar sus bienes a otros países, donde debe crear nuevas necesidades para poder tener éxito?
En el caso de las necesidades impuestas desde afuera, por la globalización, lleva a los países sub-desarrollados, por debajo de tener esas necesidades, a llevar a una posición de desventaja. Sería el ejemplo entre el empresario y el trabajador de subsistencia solo que a nivel entre naciones o global.
Con todo lo dicho anteriormente, concluyo que sí existe una desigualdad estructural en el sistema capitalista puro. No existiría tal desigualdad si es que todos seriamos empresarios, pero esto no es posible. Tanto en las sociedades desarrolladas como en las que no, se necesita, me atrevo a decir, crear necesidades. Si no habría tales constantes, la economía sería tan volátil y arriesgada, que ninguna empresa podría sobrevivir. Sin un flujo de dinero constante, que se pueda invertir, no habría empresas. Entonces, si va a ver gente que está por debajo de poder costear tales necesidades. Y por lo tanto, estará en desigualdad para la negociación no-implícita que es la confrontación de la oferta y la demanda.
Ahora podría dejar de haber esa desigualdad, pero se produciría o por la "benevolencia" del empresario o por sus propios intereses, de ganar más al competir si bajo los precios. Dirán el mercado es su expresión. Yo diría no exactamente porque no es libertad de mercado propiamente, ya que se sabe que hay un monto que podría subir y acordar con los otros también quedar y sabría que podría controlar a los consumidores que tiene que necesariamente comprar. Las otras formas de combatirla suponen un ruptura a tal lógica, como es el Estado de Bienestar o un salario mínimo vital o el control sobre los precios. Pero, de alguna manera, elevarían los estándares y sucedería lo antes dicho, o desincentivarían la producción que se basa en generar rentabilidad.
viernes, 17 de febrero de 2012
El sentido de vivir
Este video lo hice para un trabajo cuando estaba en quinto de secundaria. Recuerdo que en esa época lo que me hacia pensar mucho era la muerte, la religión y el sentido de la vida. Actualmente, sigo pensando similar.
lunes, 6 de febrero de 2012
La filosofía: Lo común y la revolución de conceptos
“Este nuevo quehacer tiene dos ejes importantes: la calle y la vida. La filosofía que hoy hace falta requiere apoderarse de la calle, tiene volver a la plaza, a los espacios de congregación de los ciudadanos. La filosofía debe dejar de ser un reducto de unos pocos iniciados que hablan un lenguaje que los demás son incapaces de entender y mucho menos de seguir. La filosofía requiere recuperar la calle que perdió hace mucho tiempo. Ella nació en la calle y debe volver a ella. Tiene que estar en las marchas, en las manifestaciones, tiene que ser parte de los grandes carnavales”. (Por la senda del pensar ontológico de Rafael Echevarría)Leí esta frase en la espalda de un libro y me resulto sumamente interesante. Compre ese libro y no resulto tan espectacular como esperaba. Pero igual da algún material para desarrollar con las ideas que se esta gestando en este blog.
La filosofía: Propuesta de vida diaria
La tesis central del libro es la importancia de la filosofía en la vida diaria. El libro era medio de autoayudaba y se centraba en la capacidad reflexiva de la filosofía para desafiar las nociones que uno tiene sobre sí mismo y el mundo. El objetivo que buscaba este libro era ver como uno puede reflexionar sobre sí de una manera nueva para poder encontrar un mejor sentido a la vida.
Decía que esto se puedo hacer solo desde el paradigma del lenguaje, donde se promueve que es el lenguaje el que construye el mundo, interpretándolo. No podemos acceder al mundo como es, sino como lo interpretamos. Ahí yace la posibilidad de poder cambiar nuestra vida, porque depende de nuestra interpretación de ella y esta se construye a partir de las nociones que tenemos sobre nosotros mismos. La filosofía del lenguaje mostraría los condicionantes que determinan estas nociones: La experiencia y el acto de estructurar el lenguaje.
Discrepo con esta visión, pues no todo es subjetivo. Tenemos de alguna manera acceso a los objetos pues sino no podríamos sobrevivir. Pero no desarrollaré mucho este tema. Lo interesante es lo que plantea el autor (más allá de su visión personal sobre el lenguaje) acerca de la filosofía como propuesta de vida diaria.
Antes de continuar, quiero decir, que lo que entiendo como filosofía, es la reflexión sobre lo universal, la totalidad de las cosas existentes. Es lo que circula y enlaza a todos los saberes humanos, para poder comprender al hombre mismo. Esto no puede hacerse desde un saber particular porque por definición, se limita a un ámbito propio, excluyendo los demás ámbitos de la realidad. El hombre existe en esta totalidad que llamamos existencia.
Planteo esto por dos motivos. En un primer lugar, interpreta la historia del pensamiento y la filosofía como la lucha por el fundamento del existir, lo que da unidad al existir. Esta lucha se daba por tres posturas: El fundamento esta en la naturaleza-lo físico (naturalismo); el fundamento esta en lo más allá de lo físico-lo metafísico (metafísica); El fundamento esta en el hombre-el hombre es la medida de todas las cosas (antropologismo). Habla que en la modernidad domino la visión metafísica (que planteaba un ser estático, inmutable y que despreciaba lo sensorial) pero que llego a puntos de contradicción. La visión física y la antropológica se combinaron y empezaron un debate con las ideas metafísicas. Actualmente, estas últimas ideas, en el plano del pensamiento han sido relegadas. Pero en el plano de lo cotidiano, aún no han sido desterradas. El autor piensa que aún se actúa como si las cosas fueran de una determinada manera, "esto es así". Ello nos impide desplegar todo el potencial de la ontología del lenguaje. Por eso, la tarea de la filosofía es bajar de su torre de marfil para estar en lo cotidiano, combatir desde ahí estas nociones. (Personalmente, aún no termino de desarrollar mi visión sobre el mundo. Como digo pienso que no todo es lenguaje, sino también podemos de alguna manera acceder a lo no-subjetivo. Sobre la noción de las cosas son así, aún tampoco lo desarrollo. Lo que hago es hablar sobre la reflexión del autor. Pero lo importante es resaltar que la filosofía debe aplicarse en la vida misma, en lo cotidiano, porque define los conceptos con que entendemos y actuamos en el mundo. Es una reflexión sobre la vida misma y no sobre "castillos en el aire").
El segundo motivo parte de la reflexión filosófica misma. El filosofo se plantea cuestiones referidas a su propia existencia. La respuesta que se da, se verá condicionado por las propias nociones pre-reflexivas que se tiene de aquel hombre que se pregunta. El hecho de preguntarse es tener la concepción de un hombre que es capaz de cuestionarse, dudar. Entonces, el propio pensar se origina en la vida misma. Es desde ahí donde se debe partir, examinar esas concepciones básicas para poder realizar en su máximo potencial las reflexiones que se definen como filosóficas en un sentido más limitado. Por eso, Heidegger dirá que la condición inicial del hombre, no es ser una sustancia que piensa, sino estar-en-el-mundo.
La filosofía se hace en la calle
Hasta la parte que leí (la mitad del libro) el autor no ha desarrollado mucho la idea esbozada en la cita. Por lo que puedo entender, habla de la calle como símbolo de lo cotidiano, de los espacios donde transcurre la vida misma. No desarrolla la idea de la calle como espacio común, como el lugar donde uno vive y comparte con los otros. La máxima referencia que hace hacia los otros, subyace en la importancia de entender a los otros para entender a uno mismo. Pero es una visión individualista: Estudio a los otros, para comprender ciertas nociones que pueden servirme para entenderme a mi mismo. No hay pues una mención a la necesidad de vivir en comunidad para poder sobrevivir como individuo. A partir del reconocimiento de esta necesidad, viene la preocupación de los otros (preocupación consciente o inconsciente por medio de los instintos generados por la evolución para la sobrevivencia). Necesito preocupar por los otros, porque si no sobreviviría, habla los genes "egoístas", muchas veces en silencio.
La filosofía en la vida diaria se da por la necesidad de entender las nociones más fundamentales sobre nosotros mismo y ver si es posible cambiarlas. Hoy sabemos que las nociones de individuo están en gran parte determinados por las estructuras sociales en las que este existe. Incluso, la misma herramienta que usamos para reflexionar esto, el pensamiento-lenguaje, esta determinado dentro de un marco símbolico generado por una comunidad propia. El lenguaje es social. Entonces, la filosofía también debe explorar lo social, sus estructuras y dinámicas, para entender si es que ciertas nociones son construidas por lo social o es así su naturaleza. Es ver como lo social determino al individuo.
Pero no solo es un entender, sino un también cambiar. Si bien uno puede cambiar en tanto individuo, no podrá hacerlo mientras que la comunidad donde vive, siga con las viejas nociones que uno decidió abandonar. Es como si uno hubiera desarrollado alas, pero se ve encerrado en un cuarto, que lo limita a volar o incluso que le prohíbe hacerlo. Tiene que cambiar su medio, su comunidad para poder desarrollarse plenamente.
Así, la filosofía propiamente se hace en la calle. Se debe discutir con los otros sobre la realidad de tales nociones. Se debe escuchar, oír porque lo el otro creo lo creo así. Descubrir quizás que en tal idea que se había tenido no se había tenido en cuenta lo que el otro dice. Quizás cambia la nueva noción. Así se hace filosofía, no es solipsista. Es mediante el diálogo con el otro. La cuestión humana, se da en lo humano, no como un solo individuo, sino en el conjunto de particularidades humanas que forman lo humano. Se debe conocer al otro, preocuparse por el otro. Porque si la comunidad en que estoy no vive de una "buena" manera, yo no podre vivir tampoco de esa manera. La revolución de los conceptos se hace en un plaza y no desde el escritorio. Los nuevos conceptos y nociones deben ser aceptables por todos, y no solo por uno.
domingo, 29 de enero de 2012
El pensar como-sí
Hace poco leí un post de Eduardo Marisca. En este hablaba del pensar como-si, característica, que si bien no era exclusiva, era algo que se practica mucho en la filosofía. ¿En qué consiste este tipo de pensamiento? Es, en resumidas cuentas, generar ideas o historias alternativas a algún hecho que sucede o ha sucedido. La pregunta típica de inicio es ¿Qué pasaría si....?.
Este tipo de pensamiento tiene distintas líneas. Por un lado está la ciencia y la generación de hipótesis a partir de la observación de ciertos fenómenos. ¿Qué pasaría si junto tal elemento con este otro? y genera una idea que luego busca comprobar. Por otro lado están los que el pensar en una distinta situación calma sus angustias: ¿Y si no se hubiera ido, cómo sería mi vida? También están los que, por curiosidad, se imaginan distintas historias del pasado o proyecciones hacia el futuro. ¿Que hubiera pasado si los Incas se hubieran encontrado con los aztecas? ¿Qué pasaría si me arriesgo y le hablo? Generamos ideas, tras ideas, nuestra vida está llena de estos momentos.
Pero esto no es puro pensamiento, también es acto. A partir de las situaciones que generamos, actuamos. Es la conexión de nuestra vida con nuestras creencias. El como-si es parte de nuestra vida. Actuamos como si existiera un Dios. Incluso, algo mucho más cotidiano: Nos subimos a una combi, pensado que nos llevará al lugar que queremos. Pero no hay nada que nos asegure que sea efectivamente así. El como-si es también un puente que nos lleva a actuar. Si pensáramos en todas las posibilidades que podrían pasar al tomar una combi (de que se baje una llanta, de que el cobrador sea un asesino, etc.) nunca actuaríamos. Nuestros instrumentos cognoscitivos nos permiten alzarnos sobre el presente, imaginar situaciones distintas a este, al futuro o al pasado. Nuestro actuar diario, son saltos al vacío, a las creencias. (No juzgo, solo describo). El pensar como-si, genera este vacío, pues nos presenta la posibilidad de la situación distinta pero por otro lado, también se construye un puente sobre ese vacío. Esta es la situación del hombre.
En la filosofía, resulta sumamente útil este tipo de pensar. En su búsqueda de la universalidad, de leyes universales o la refutación de las mismas se usa bastante este ejercicio del pensar. Imaginar situaciones donde la ley no se aplicaría. Ver si es posible o no. Es demostrar o no el principio de facticidad o de la necesidad de la contingencia, tan de moda hoy por la nueva corriente del realismo especulativo. Pero, no crean esa imagen típica del filósofo, que han en las nubes. La pregunta por la universalidad o por la contingencia son preguntas que parten de preocupaciones existenciales: Son las preguntas por estructuras que se mantengan en nuestro pasado por el mundo o por la posibilidad de cambiar las situaciones. Kant pensaba que un fundamento válido para la ética era pensar en actuar como-si existiera un Dios. (Yo discrepo con ello, pero aún es válido para los creyentes). Esto sucede por la filosofía es la autoafirmación de la creación del pensamiento, creación que tiene como móviles las preocupaciones y deseos humanos.
Justo con estas preocupaciones, viene pues la posibilidad de pensar un mundo distinto. Pero lo interesante de la filosofía, es la autoreconocimiento de la esencia del pensamiento y el conocer. Ello va a permitir un pensar aún más radical. Lo que otras ciencias pueden dar por sentado o el sentido común lo ve como parte del mundo, el filósofo reconoce que son creaciones del pensamiento, categorías que utiliza para moverse en el mundo, pero que no forman parte de este. Las nociones como individuo, democracia, libertad, propiedad privada, mercado, como ejemplo, mantienen ciertos presupuestos bases que no varían. La filosofía, reconoce que como nociones del pensamiento, pueden cambiar. Entienden en donde se arraigan y proponen alternativas nuevas, pensamientos radicales, para calmar las angustias de la vida. Actualmente se ha satanizado la radicalización. Recuerdo haber leido hace poco un post de Gonzalo Portocarrero donde hablaba como la época neoliberal ha hecho que todo el imaginario de la revolución sea relacionado como negativo. Hoy por hoy, revolución o radicalismo (ruptura tajante con el pasado) es sinónimo de violencia, tragedia. El pensamiento radical filosófico no es eso: Es la expresión de la posibilidad de un mundo distinto, con nociones más potentes y con mayor sentido, que nos ayudan a vivir quizás mejor. No hay que cerrar esa posibilidad, hay que animarnos a pensar distinto, pensar como-si el mundo no fuera como fuera. ¿Cómo crees que sería? ¿Cómo quieres que sea?. Recuerda que varias nociones que damos por sentado no lo son.
Este tipo de pensamiento tiene distintas líneas. Por un lado está la ciencia y la generación de hipótesis a partir de la observación de ciertos fenómenos. ¿Qué pasaría si junto tal elemento con este otro? y genera una idea que luego busca comprobar. Por otro lado están los que el pensar en una distinta situación calma sus angustias: ¿Y si no se hubiera ido, cómo sería mi vida? También están los que, por curiosidad, se imaginan distintas historias del pasado o proyecciones hacia el futuro. ¿Que hubiera pasado si los Incas se hubieran encontrado con los aztecas? ¿Qué pasaría si me arriesgo y le hablo? Generamos ideas, tras ideas, nuestra vida está llena de estos momentos.
Pero esto no es puro pensamiento, también es acto. A partir de las situaciones que generamos, actuamos. Es la conexión de nuestra vida con nuestras creencias. El como-si es parte de nuestra vida. Actuamos como si existiera un Dios. Incluso, algo mucho más cotidiano: Nos subimos a una combi, pensado que nos llevará al lugar que queremos. Pero no hay nada que nos asegure que sea efectivamente así. El como-si es también un puente que nos lleva a actuar. Si pensáramos en todas las posibilidades que podrían pasar al tomar una combi (de que se baje una llanta, de que el cobrador sea un asesino, etc.) nunca actuaríamos. Nuestros instrumentos cognoscitivos nos permiten alzarnos sobre el presente, imaginar situaciones distintas a este, al futuro o al pasado. Nuestro actuar diario, son saltos al vacío, a las creencias. (No juzgo, solo describo). El pensar como-si, genera este vacío, pues nos presenta la posibilidad de la situación distinta pero por otro lado, también se construye un puente sobre ese vacío. Esta es la situación del hombre.
En la filosofía, resulta sumamente útil este tipo de pensar. En su búsqueda de la universalidad, de leyes universales o la refutación de las mismas se usa bastante este ejercicio del pensar. Imaginar situaciones donde la ley no se aplicaría. Ver si es posible o no. Es demostrar o no el principio de facticidad o de la necesidad de la contingencia, tan de moda hoy por la nueva corriente del realismo especulativo. Pero, no crean esa imagen típica del filósofo, que han en las nubes. La pregunta por la universalidad o por la contingencia son preguntas que parten de preocupaciones existenciales: Son las preguntas por estructuras que se mantengan en nuestro pasado por el mundo o por la posibilidad de cambiar las situaciones. Kant pensaba que un fundamento válido para la ética era pensar en actuar como-si existiera un Dios. (Yo discrepo con ello, pero aún es válido para los creyentes). Esto sucede por la filosofía es la autoafirmación de la creación del pensamiento, creación que tiene como móviles las preocupaciones y deseos humanos.
Justo con estas preocupaciones, viene pues la posibilidad de pensar un mundo distinto. Pero lo interesante de la filosofía, es la autoreconocimiento de la esencia del pensamiento y el conocer. Ello va a permitir un pensar aún más radical. Lo que otras ciencias pueden dar por sentado o el sentido común lo ve como parte del mundo, el filósofo reconoce que son creaciones del pensamiento, categorías que utiliza para moverse en el mundo, pero que no forman parte de este. Las nociones como individuo, democracia, libertad, propiedad privada, mercado, como ejemplo, mantienen ciertos presupuestos bases que no varían. La filosofía, reconoce que como nociones del pensamiento, pueden cambiar. Entienden en donde se arraigan y proponen alternativas nuevas, pensamientos radicales, para calmar las angustias de la vida. Actualmente se ha satanizado la radicalización. Recuerdo haber leido hace poco un post de Gonzalo Portocarrero donde hablaba como la época neoliberal ha hecho que todo el imaginario de la revolución sea relacionado como negativo. Hoy por hoy, revolución o radicalismo (ruptura tajante con el pasado) es sinónimo de violencia, tragedia. El pensamiento radical filosófico no es eso: Es la expresión de la posibilidad de un mundo distinto, con nociones más potentes y con mayor sentido, que nos ayudan a vivir quizás mejor. No hay que cerrar esa posibilidad, hay que animarnos a pensar distinto, pensar como-si el mundo no fuera como fuera. ¿Cómo crees que sería? ¿Cómo quieres que sea?. Recuerda que varias nociones que damos por sentado no lo son.
sábado, 7 de enero de 2012
Crónica del pensamiento del límite-parte 3
Características del pensamiento del límite:
1. Divide la realidad, a nivel epistemológico, en dos dimensiones. Cabe aclarar, que en sí mismas, no se encuentran divididas, sino que la división se da por motivo de reflexión y de como se le presenta al mismo hombre que reflexiona.
1.1. El Noúmeno: Es la parte incognocible de la realidad, partiendo de la definición de conocimiento que previamente hemos dado. Nos es accesible pues se nos presenta por medio de los sentidos. Es lo siempre presente. Ahora, se podría decir que son las cosas en sí, sin previa mediación de nuestra mente, por lo que la ciencia misma nos ha enseñando: Los sentidos y el cerebro son organismos que se rigen por las mismas leyes de los objetos y, por lo tanto, lo que producen también. El contra-argumento de la idealidad del mundo, dado que es construido por nuestro cerebro, también parte de los conocimientos empíricos de la capacidad constructiva de nuestra mente. Si asumimos que la fuente común es válida, los datos proporcionados por los sentidos, entonces encontramos que estos nos dictan la existencia de ciertas características del mundo o leyes, que son previas a nosotros y que lo deben ser para nosotros poder existir. Así se válida el primer argumento de que lo que percibimos es la producción de una cosa en sí, siguiendo sus propias leyes.
1.2.El Fenómeno: Es lo que llamamos propiamente conocimiento. Es el símbolo del lo ausente: Datos de la experiencia pasada, muchas veces simplificada, con lo cual construimos una estructura simbólica que nos prepara para futuro conocimientos, brindándonos herramientas para entender los datos de la experiencia del presente y el futuro.
2.La tarea de la filosofía, no es solo el reconocimiento de ambas divisiones de la realidad. Podría estudiar el pensamiento y la mente, pero eso también lo podría hacer las neurociencias y la psicología. Su objeto de estudio va más allá de la descripción de los componentes de la mente o sus características y como se desarrolla esto en nuestra vida diaria. Sino es el estudio del potencial creativo de nuestra mente, elemento emergente como la ciencia a descubierto. Este elemento busca trascender los límites de lo físico, por su misma constitución, que lo hace entenderse como no-físico: Las ideas. La filosofía estudia esa creatividad, ese elemento creativo que son las ideas. Estudia el pensamiento en su totalidad, el pensamiento en sí mismo. No solo es la descripción o comprensión de lo que es el pensamiento sino también crea, haciendo gala del propio elemento que estudia: Así mismo. Es el pensamiento estudiándose así mismo.
3.Así la filosofía pasa a ser el nexo entre la ciencia y el arte, la descripción y la expresión. Es el reconocimiento de que entre ambos hay un elemento común: La creación. Es la autoafirmación de sí misma. La diferencia entre lo que llamamos ciencia y el arte es que uno hace más énfasis en lo objetos, en la exterioridad; mientras que el otro hace énfasis en los deseos del sujeto, en la interioridad. Pero ambos son la construcción del hombre a partir de los datos de la experiencia.
4. La filosofía ante el Noúmeno-Mundo, en lo que busca hacer énfasis la ciencia, se ve ante dos cuestiones que tiene que resolver.
4.1. En primer lugar, se ve ante la pregunta por la posibilidad de la objetividad. El hombre necesita saber que tales objetos son alimentos para poder sobrevivir. Lo que se le presenta y lo que reflexiona como tal debe tener una relación. Y porque el hombre vive, entonces existe tal relación. La pregunta entonces es: ¿cómo es posible? Descartemos la idea del sujeto que se da sustento a sí mismo, porque ya no sería un sujeto empírico, que nace y muere, sino uno eterno. Además como hemos visto en el punto 1.1, encontramos pruebas a favor del ser-ante-la muerte. Ante la pregunta, el filosofo descubre que sus creaciones varían por la gran variedad de características de los objetos y sus constantes similitudes. Las simplificaciones que hace nuestro cerebro de los objetos empíricos, se basan en capacidades innatas de este mismo (desarrollado por la evolución) que permiten esbozar lo necesario y útil para vivir (ojo, no se agota ahi, porque también puede construir cosas "inútiles" en un sentido de sobrevivencia). A partir de esto, hay una posibilidad de elaborar una ciencia o conocimiento de un objeto. Se busca establecer un método, una rigurosidad en la experimentación, que se pueda experimentar por diversos sujetos para borrar los rasgos "subjetivos" de tal conocimiento. Incluso se usa números para evitar las palabras. Con esto podríamos sobrevivir.
Pero el conocimiento de los objetos busca ir más allá, busca dominarlos para el hombre poder realizarse. Se le presenta lo siguiente: Tu eres quien construye lo que defines como objetos, sus características. Responde: si, pero me baso en lo que observo, lo que se me presenta a los sentidos. Le dicen: Pero, igual a partir de esas construcciones vas al mundo y lo juzgas, lo organizas, salteandote las particularidades de los objetos. Una manzana no es igual a la otra, pero aún así la llamas manzanas. Es el problema de que se generalice. Tu conocimiento de los objetos no es particular. Se responde: Si es cierto. Esto se debe por mi propia forma de conocer. Pero no vayamos a las características en un principio, sino por la forma que se comportan. ¿Que hace que se comporten así? Encuentro un comportamiento constante. Vuelve a objetar: Es lo mismo que con los objetos, generalizas. Ves que algo se comportan similar, pero no igual, y le llamas ley. El hombre se encuentra entrampado. ¿Puede salir del dilema de la generalización? La matemática, la cantidad puede ser una forma. Otra es la "Necesidad". Quizás al final es el mismo camino. "Esto debe ser necesariamente así, porque sino no existiría". La ley de gravedad debe ser de determinada manera, con determinada fuerza, porque si fuera de otra manera, no podría haberse formado el sol. Encuentro que es la misma para que mis órganos puedan estar un mismo sitio que para que pueda formarse el sol o la misma galaxia. Necesariamente es así, porque si no fuera así, no existiría. Existo, entonces es así necesariamente. Dentro de mi universo, encuentro tal necesidad. Obviamente hay margenes, pero podemos decir que existe necesariamente la ley de gravedad porque existo. El argumento antrópico. Gracias a su habilidad, imagina la posibilidad de no existir, si fuera un poco diferente. Gracias a lo posible, encuentra lo necesario. Y esto es lo que permite el conocimiento del objeto propiamente: Lo que gobierna su accionar. A partir de sus acciones, definen al objeto, porque descubrimos que el objeto es acción, su color se debe a una ley: su textura se debe a una ley. Todo es ley, todo es acción.
4.2 En segundo lugar, lanza la pregunta por los objetos en tanto tales. Aqui viene una aclaración: Recordar que lo que definimos objetos es una construcción nuestra, es fenómeno. Por eso, para evitar confusiones, llamaremos a aquella parte del mundo, distinto a nosotros, que sirve como base para construir nuestros conceptos, lo material, la materia. El punto 4.1 sería la pregunta por la posibilidad de la materialidad. La pregunta por los objetos en tanto tales, surge a partir de que todo pensamiento tiene su base en la experiencia o en las condiciones de posibilidad de esta, que se mantienen a lo largo de toda la experiencia, por lo cual, se mantiene lo del fundamento en la experiencia. Y la experiencia es la suma de las condiciones genéticas del sujeto (que llamaremos forma) y la materialidad. Se pregunta: ¿Qué es el pensamiento? Ser objeto. Y ¿qué es un objeto? La construcción dada por la forma y la materia. La pregunta pasa a ser qué es la forma y qué es la materia. La primera puede ser respondida por las neurociencias, la genética, la biología y la psicología. La segunda por la física, la química, la matemática. Cada ciencia estudia algo particular. Pero aquí la pregunta es por el pensamiento mismo, lo que busca englobar todo lo que existe, categorizarlo para darle un nuevo sentido. El pensamiento es lo universal, nuestro universal. Es lo que siempre esta a lo largo de toda nuestra experiencia, ya sea de diferentes maneras. Por lo tanto, no puede particularizarse, si bien se muestra a cada momento de una manera singular. En lo singular, en lo que estudia cada ciencia, la filosofía debe, para cumplir sus fines, encontrar lo común en ellas, lo universal. Que las cosas existan (El Ser y la Nada), la emergencia de fenómenos, la multiplicidad existente: Todo ello es lo común, lo que la filosofía debe estudiar. Y lo hace reconociendo que es creación: No se puede hablar de la materialidad pura, porque el mismo hecho de pensarla y conocerla, se vuelve objeto-fenómeno. Tampoco se puede hablar de la forma pura, porque se hace desde ejemplo particulares, siendo objetos. Incluso cuando se analiza las formas (genética, biológica, psicológica) en las ciencias particulares, se les hace pensando como objetos. Todo va ser desde el pensamiento, creación pura.
4.2.2. A partir de la búsqueda de lo común por parte de la filosofía, se descubre que todos los saberes humanos pueden estar enlazado, por medio de la búsqueda de lo propiamente humano: el pensamiento. Así la filosofía se vuelve el marco conceptual para la interdisciplinaridad. Sobre este punto, lo desarrollaré más adelante en el punto 6.
5.La filosofía ante el fenómeno-sujeto, en lo que busca hacer énfasis el arte, en tanto la expresión como creación, se ve situado ante dos cuestiones:
5.1.Ante el pensamiento, como fuente de expresión-creación, descubre que lo que lo hace que se exprese son los sentimientos, las preocupaciones, los deseos. Incluso, la misma creación del conocimiento, se mueve por ellos. Como la filosofía es la pregunta por el pensamiento mismo, busca descubrir lo que hace que se produscan. ¿Hay una motivación común a todos los pensamientos? La angustia de verse frente a la muerte (Sartre, Heidegger), el deseo incesante manifestado de diversas formas (Schopenhauer). O ¿lo común en todos los pensamientos es que se generan por sentimientos no-comunes? Es la pregunta filosófica en esta área.
5.2. La complejidad de sentimientos, preocupaciones y deseos que expresa el arte y que la filosofía capta en su esencia, denotan una respuesta ante la experiencia-vida del ser humano. Sentimientos que reprime y que se manifiesta de una manera subliminada, sentimientos que busca repetir. Todo eso se expresa en los pensamientos. Hay pues una disposición natural del hombre ante repetir-aceptar ciertas respuestas y rechazar otras. Hay una búsqueda marcada por las preocupaciones y los deseos. Una pregunta natural surge: ¿Cómo debo vivir?. Consciente o inconscientemente, actuamos a partir de una respuesta a esta pregunta. La filosofía, en tanto estudio del pensamiento, busca una respuesta también, porque es el pensamiento mismo quien se interroga y se busca responder. Pero otra vez, como es el pensamiento en tanto tal, busca encontrar lo universal, lo común a todas las respuestas. Busca pues una ética universal.
6.Conclusiones:
A partir de todo lo expuesto, y para no volver a repetirlo, se puede ver como la filosofía en tanto estudio del pensamiento en sí mismo, como creación, es capaz de crear un marco común no solo para las ciencias sino también de estas con el arte. Todas se interconectan para explicar al pensamiento en sí mismo, para el encontrar lo que es, su sentido; y así poder explicarse a sí mismo, porque lo que define al hombre es su pensamiento: Un pensamiento no necesariamente racional, un pensamiento más amplio. Su característica principal es plantearse a sí mismo la pregunta por su sentido, y quien debe responder es la filosofía, la madre de todo los saberes humanos.
jueves, 29 de diciembre de 2011
Crónica del pensamiento del límite-parte 2
La filosofía en sí: Autoafirmación del límite
Es el momento de definir lo que entiendo, hoy por hoy, como
filosofía. Parte de la influencia kantiana en mi filosofía. Es la noción de
límite. En este post defino los límites que existen en nuestro
conocimiento. Primero, la limitación de la percepción del mundo dada al momento
de la recepción de este por parte de nuestros sentidos. Es decir, que
solo podemos captar un parte limitada del mundo debido a nuestros
sentidos. Incluso, el mundo que percibimos es la construcción, a partir
información limitada brindada por nuestros sentidos, hecha por nuestro
cerebro. Es decir, lo que "vemos" es un mundo hecho por mi mente y no
el mundo en sí.
En segundo lugar, en dicho post se vio que lo que llamamos
propiamente conocimiento es una construcción-creación abstracta hecha por
nuestra razón. Son ideas, productos mentales que surgen a partir de una
simplificación de los datos recibidos por los sentidos. En el post lo
desarrollo más, pero lo importante es quedarse con esa idea de que el
conocimiento es creación y que es un nivel abstracto y no intuitivo.
Cabe aclarar, que en cuanto al nivel intuitivo, la construcción es
del mundo con sí mismo. Recordemos que el hombre es parte del mundo, responde a
sus leyes. Por tanto, sus elementos constituyentes
también están determinadas por estas leyes. Es decir, no es una
construcción arbitraria, sino parcial limitada del mundo en su totalidad. Pero,
de alguna manera, podemos "acceder" a esta totalidad, dado que es la
creación de las misma leyes, solo que se manifiestan de diferentes maneras,
acorde a las características de los seres que perciben estas manifestaciones.
Así podemos explicar los avances de la física o la biología o la química, que
entra en leyes o datos que existen anterior a los humanos y que muchas veces
son condiciones de posibilidad de la existencia de estos.
Incluso, el mismo nivel abstracto, se da gracias a estas mismas
leyes. Este nivel surge a partir de la necesidad de supervivencia, que se puede
explicar gracias a las leyes de la biología. También se podría decir, que en sí
mismo, el pensamiento son impulsos eléctricos o reacciones bioquímicas que
responden a las leyes físicas. El pensamiento es un fenómeno emergente de las
propias leyes físicas (en la fase biológica) y no algo aledaño al alma,
distinto a lo físico. Con esto vemos la conexión entre el mundo en sí, lo que
percibimos y lo que pensamos. Así superamos todo el problema de la distinción
entre lo físico-el mundo y lo espiritual-el pensamiento. Tal división
ontológicamente es arbitraria: Todo tiene una misma base.
Pero en tanto espistemológicamente hablando, la división de alguna
manera es válida. A nivel intuitivo no lo es, ya que a partir del mundo que
percibimos, parcial, podemos acceder a través de distintos medios al mundo en
sí, total. Esto es gracias al reconocimiento de que hay leyes en el mundo para
mí que son necesarias para nuestra propia existencia, por lo tanto, son
anteriores a ellas y entonces accedemos así al mundo en sí. Pero este acceso,
aunque suene contradictorio, también es parcial. Ya no por las limitaciones
intuitivas, sino por las características propias de nuestro conocimiento. Como
dijimos, el conocimiento es creativo-abstracto. Es un fenómeno emergente de la
biología donde surgen elementos que no pueden ser explicados dentro de las
mismas leyes de la biología. Por ahí, podemos explicar como funciona nuestro
cerebro y sus procesos, pero no agota el sentido total de lo que es el
pensamiento. Y esto se debe a que propiamente, esa ciencia y todas las demás
ciencias, se basan en esa forma de conocer humana. Cuando hablamos de leyes,
características, incluso los propios objetos de estudios (partiendo de definir
algo como un objeto, ya es algo del nivel abstracto), es conocimiento
creativo-abstracto. Incluso, la distinción entre mundo parcial intuitivo y
mundo en sí-total se debe a ese nivel. Por lo cual, las ciencias particulares
solo se dedican a estudiar determinados fenómenos sin reconocer esta base, sin
entender la totalidad del sentido.
Entonces, a partir de lo expuesto, podemos sacar la siguiente idea
de qué es la filosofía: Es el reconocimiento de tal limite. Es la
autoafirmación, que cuando hablamos de conocimiento, no necesariamente
científico, sino de todo tipo, que tenga que ver con el ser consciente, estamos
hablando de un nivel distinto a lo que percibimos con los sentidos. Hay pues
dos niveles:
1. El nivel contemplativo-estético: Lo contemplativo viene de
recibir, de ser pasivo y lo estético viene de los sentidos. Es el mundo
presente. En este nivel solo se puede decir que el mundo es. Podría definirse
como lo místico como lo entiende Wittgenstein : "Lo místico no se cifra en
cómo sea el mundo, sino en el simple hecho de que existe". Incluso con
las limitaciones del término Ser, que se encuentra al nivel
abstracto, como bien dirá Kant.
2. El nivel creativo-abstracto: Lo creativo viene de producir, es
crear algo nuevo y lo abstracto se ciñe como contraposición a lo concreto. Es
el mundo del conocimiento. Incluso los mismos objetos de estudio de las
ciencias particulares son definidos por este mundo (en cuanto delimitar los
objetos y definir características), obviamente con una base en el nivel
contemplativo (porque sino las ciencias serían arbitrarias). Incluso el tiempo
y el espacio se crean en este nivel. El tiempo definido a la
manera aristotélica, como medida del cambio y el espacio entendido como
medida de la extensión de materia. Medir, decir antes y después, es ya algo
abstracto. Así se entiende el tiempo y el espacio.
Así, la filosofía sería la afirmación del límite, que el
conocimiento es un mundo creado por nosotros y que hay un mundo en sí, que no
podemos tener acceso total sin que pase por el filtro del conocimiento, el cual
lo transforma. Es la tesis kantiana entendida de otra manera. A partir de
la auto afirmación de ese límite, desde donde se diferencia la
filosofía de las otras ciencias, surgen diversas consecuencias.
Crónica del pensamiento del límite-parte 1.
Los albores del filosofar:
Es curioso como volver a revisar mis primeros escritos. Hace ya casi dos años que los hice. Dos años desde que inicie el sendero de la filosofía. Pues, recién, desde el primer escrito uno hace filosofía. Ella es como el arte: expresión de lo interior, de la complejidad de uno mismo, hacia los otros. La ciencia madre no es solipsista, debe ser expresada. Esto de acuerdo al sentimiento propiamente filosófico de lo Uno, del cual hablaré más adelante. El hombre contempla el mundo, se maravilla, se cuestiona. Descubre, intuitivamente (en el sentido de sin reflexión, como "imagen divina") primero, luego por medio de la reflexión, de la necesidad de la apertura hacia lo más allá de sí. No puede entenderse, sin entender el mundo, y parte de ese mundo son los otros. Quiere saber más sobre ese misterio que se la ha presentado y que le produce tales sentimientos. Debe saber si los otros también lo padecen. Una vez leí que el arte es la expresión del ser de uno mismo, sus pasiones y preocupaciones, para sentir la reacción de los otros, si no los tienen o los comparten. Todo ese proceso de contemplar el mundo, maravillarse de el y a la vez cuestionarse y al final expresar es propiamente lo filosófico, sin una de estas partes, no es filosofía. Puede ser por medio de la palabra-diálogo o el escrito. Sobre este debate también hablaré más adelante.
Esas reflexiones iniciales giraban en torno a la religión, sentimientos de misterio, de lo absurdo, de cuestiones existenciales. Eran escritos humanos, demasiado humanos. Cuestiones que a todos nos han atormentado, pero que pocos se han atrevido a pensarlos de una manera detenida. Esto se debe a que lo consideran irrelevante-innecesario o por miedo a romper ese suelo tan cómodo que es la creencia. Lo que contemplo de esa época es un visión particular de la filosofía, la del sentido común, que la llamaré como la no-limitada. Es pensar en la filosofía como una reacción hacia un sentimiento extraño, mágico, misterioso. Mucho lo llaman como lo místico, el sentimiento oceánico, como aquella anécdota de San Agustín que se resume en un símil con que no se puede meter todo el agua del mar en un pequeño hoyo en la tierra. Rompe con los cimientos de nuestra vida, obliga a buscar construir unos nuevos cimientos o también, como dice el libro "El Mundo de Sofia", es como cuando vemos la magia, es tan extraña, que tenemos que encontrarle una explicación.
La serpiente que vuelve sobre sí:
Posterior a estas reflexiones, empieza un proceso de complejización, de reflexión sobre sí misma, como aquella serpiente que se "come" su propia cola. Empieza, pues, la pregunta de qué es aquel magnanime sentimiento. Es la lucha (más adelante se dirá porque) por la definición.
Empiezo esbozando lo siguiente:
"Encontrar la certeza absoluta en lo que conocemos mediante el filosofar para poder luego empezar a tratar de responder a la interrogante suprema de nuestra existencia: ¿Qué es el hombre? El filosofar es buscar la atemporalidad, lo que no varía: Es entrar en contacto con preguntas que surgieron desde que el hombre dio sus primeros pasos por la tierra con un arma de doble filo producida por la naturaleza, su autoconciencia; y es encontrar respuestas que buscan capturar la eternidad, plasmándose en piedra que no se destruye con el paso del tiempo, aquel río que fluye sin censar y que por su caudal construye y destruye todo. Pero a la vez, el filosofar es detenerse en un tiempo específico distinto a las de otras eras. Es pensar y entender la realidad en la que se vive, dándole un sentido a todo lo que acontece en el vivir de cada humano, acontecimientos que solo suceden en un determinado tiempo. De esta manera, filosofar es buscar al mismo tiempo, la atemporalidad en el devenir y el devenir en la atemporalidad: Las verdades eternas influirán en la manera como comprendemos los hechos que suceden en nuestra época; los sucesos de nuestro tiempo influyen en la manera en como entendemos la eternidad y como le damos vida en el tiempo."
Hoy por hoy, corregiría la afirmación de la "salida" de lo temporal. Hoy diría que es más bien, se da el inicio del tiempo. Esto también será explicado posteriormente. Paciencia, paciencia.
Como se ve hay un continuo intento por definir la filosofía. Pero no puede decirse qué es esta ciencia sin hablar sobre su objeto de estudio: Su definición va muy de la mano con lo que busca estudiar. Por eso, el gran número de escritos acerca del Ser, la existencia, el mundo en general. Luego de estos dos años, pienso que existe una cercanía aún mayor entre la ciencia y su objeto de estudio. Antes de pasar a esta reflexión propiamente, cabe aclarar que dentro de los mismos escritos, el estilo, su forma, se marca la concepción de la filosofía que he tenido: Un estilo por un lado que busca ser poético, simbólico, abierto, búsqueda de expresión de lo que no se puede expresar; por otro lado, llano, racional, directo, expresión de la naturaleza hombre o de lo que él mismo se autodefine. Por un lado, lanzo afirmaciones al aire, sin fundamentarlas, como intuición-imagen divina, aquellas verdades que se sienten como tales; por otro, hay afirmaciones justificadas, cadenas lógicas, fundamentación racional para un tipo de verdad. Esta aparente contradicción es el mundo mismo, la filosofía.
.... continuará.
Es curioso como volver a revisar mis primeros escritos. Hace ya casi dos años que los hice. Dos años desde que inicie el sendero de la filosofía. Pues, recién, desde el primer escrito uno hace filosofía. Ella es como el arte: expresión de lo interior, de la complejidad de uno mismo, hacia los otros. La ciencia madre no es solipsista, debe ser expresada. Esto de acuerdo al sentimiento propiamente filosófico de lo Uno, del cual hablaré más adelante. El hombre contempla el mundo, se maravilla, se cuestiona. Descubre, intuitivamente (en el sentido de sin reflexión, como "imagen divina") primero, luego por medio de la reflexión, de la necesidad de la apertura hacia lo más allá de sí. No puede entenderse, sin entender el mundo, y parte de ese mundo son los otros. Quiere saber más sobre ese misterio que se la ha presentado y que le produce tales sentimientos. Debe saber si los otros también lo padecen. Una vez leí que el arte es la expresión del ser de uno mismo, sus pasiones y preocupaciones, para sentir la reacción de los otros, si no los tienen o los comparten. Todo ese proceso de contemplar el mundo, maravillarse de el y a la vez cuestionarse y al final expresar es propiamente lo filosófico, sin una de estas partes, no es filosofía. Puede ser por medio de la palabra-diálogo o el escrito. Sobre este debate también hablaré más adelante.
Esas reflexiones iniciales giraban en torno a la religión, sentimientos de misterio, de lo absurdo, de cuestiones existenciales. Eran escritos humanos, demasiado humanos. Cuestiones que a todos nos han atormentado, pero que pocos se han atrevido a pensarlos de una manera detenida. Esto se debe a que lo consideran irrelevante-innecesario o por miedo a romper ese suelo tan cómodo que es la creencia. Lo que contemplo de esa época es un visión particular de la filosofía, la del sentido común, que la llamaré como la no-limitada. Es pensar en la filosofía como una reacción hacia un sentimiento extraño, mágico, misterioso. Mucho lo llaman como lo místico, el sentimiento oceánico, como aquella anécdota de San Agustín que se resume en un símil con que no se puede meter todo el agua del mar en un pequeño hoyo en la tierra. Rompe con los cimientos de nuestra vida, obliga a buscar construir unos nuevos cimientos o también, como dice el libro "El Mundo de Sofia", es como cuando vemos la magia, es tan extraña, que tenemos que encontrarle una explicación.
La serpiente que vuelve sobre sí:
Posterior a estas reflexiones, empieza un proceso de complejización, de reflexión sobre sí misma, como aquella serpiente que se "come" su propia cola. Empieza, pues, la pregunta de qué es aquel magnanime sentimiento. Es la lucha (más adelante se dirá porque) por la definición.
Empiezo esbozando lo siguiente:
"Encontrar la certeza absoluta en lo que conocemos mediante el filosofar para poder luego empezar a tratar de responder a la interrogante suprema de nuestra existencia: ¿Qué es el hombre? El filosofar es buscar la atemporalidad, lo que no varía: Es entrar en contacto con preguntas que surgieron desde que el hombre dio sus primeros pasos por la tierra con un arma de doble filo producida por la naturaleza, su autoconciencia; y es encontrar respuestas que buscan capturar la eternidad, plasmándose en piedra que no se destruye con el paso del tiempo, aquel río que fluye sin censar y que por su caudal construye y destruye todo. Pero a la vez, el filosofar es detenerse en un tiempo específico distinto a las de otras eras. Es pensar y entender la realidad en la que se vive, dándole un sentido a todo lo que acontece en el vivir de cada humano, acontecimientos que solo suceden en un determinado tiempo. De esta manera, filosofar es buscar al mismo tiempo, la atemporalidad en el devenir y el devenir en la atemporalidad: Las verdades eternas influirán en la manera como comprendemos los hechos que suceden en nuestra época; los sucesos de nuestro tiempo influyen en la manera en como entendemos la eternidad y como le damos vida en el tiempo."
Sigue pues, una interpretación-reflexión, sobre el significado originario de la filosofía, acorde al sentido impregnado en la palabra creada por los griegos. Para amar:
"falta una voluntad de comprenderla, de compenetrarse con ella, de "borrar" los límites que supuestamente los separa, límites subjetivos, impuestos por el mismo sujeto: Es cuestión de aprender a amar esta sabiduría. Digo aprendizaje porque es una tarea, un esfuerzo, no algo que se dé armónicamente, dada la ruptura con el suelo primordial que el hombre da en tanto hombre."
La compenetración se debe dar con el mundo. En esa misma reflexión, hay pues una intuición-imagen divina que será un preludio del hoy, una flecha hacia el futuro:
"Amar es “criticar”: El amor es siempre profundizar, cuestionar, porque si no nos quedaríamos con algo ya dado, nos impediría ver algo que quizás no hemos descubierto, una parte del amado que aún no conocemos.Como decían Platón “solo se puede amar lo que se conoce”, solo podemos involucrarnos con lo que conocemos al máximo, en cada rincón. Así todas las nuevas comprensiones que se den, serán críticadas, pasarán por el agudo filo de razón y el cuerpo.
Pero esta tarea "Crítica", de sustentar y cuestionar el conocimiento, significará crear una eterna tensión, nunca podremos descansar. Ese es el precio de la libertad: Nuestro lenguaje es fuente de creación. Por este nos elevamos del reino de la naturaleza y buscamos llegar al reino de la Libertad (reino también del poder, de realización). Pero tiene un precio, una desconexión con el suelo natural. Parece ser que este paso es necesario: La Nada crea para poder autoafirmarse como Nada, simbolo de realización, símbolo de poder supremo. Pero este paso de autoafirmación, de autoconciencia, solo se logra con esta "salida" de lo temporal"
Hoy por hoy, corregiría la afirmación de la "salida" de lo temporal. Hoy diría que es más bien, se da el inicio del tiempo. Esto también será explicado posteriormente. Paciencia, paciencia.
Como se ve hay un continuo intento por definir la filosofía. Pero no puede decirse qué es esta ciencia sin hablar sobre su objeto de estudio: Su definición va muy de la mano con lo que busca estudiar. Por eso, el gran número de escritos acerca del Ser, la existencia, el mundo en general. Luego de estos dos años, pienso que existe una cercanía aún mayor entre la ciencia y su objeto de estudio. Antes de pasar a esta reflexión propiamente, cabe aclarar que dentro de los mismos escritos, el estilo, su forma, se marca la concepción de la filosofía que he tenido: Un estilo por un lado que busca ser poético, simbólico, abierto, búsqueda de expresión de lo que no se puede expresar; por otro lado, llano, racional, directo, expresión de la naturaleza hombre o de lo que él mismo se autodefine. Por un lado, lanzo afirmaciones al aire, sin fundamentarlas, como intuición-imagen divina, aquellas verdades que se sienten como tales; por otro, hay afirmaciones justificadas, cadenas lógicas, fundamentación racional para un tipo de verdad. Esta aparente contradicción es el mundo mismo, la filosofía.
.... continuará.
domingo, 18 de diciembre de 2011
La creación del conocimiento y la creación del mundo
Hemos hablado de los límites del conocimiento, ¿cuáles son?
En un primer nivel, son nuestras propias estructuras cognoscitivas: Los sentidos y el cerebro. Por medio de los primeros, recibimos estímulos exteriores; con el segundo procesamos esos estímulos y creamos representaciones. Los límites se dan a partir que solo por medio de nuestros sentidos podemos percibir ciertos estímulos y no otros; y que nuestro cerebro proceso la información de una manera especial, distinta a la de otros seres, a partir de los estímulos limitados que recibimos. Por ejemplo, con la luz, que es lo que nos hace ver "colores", hay distintas frecuencias, nosotros solo podemos percibir un rango, lo demás, en el caso de frecuencias de onda inferiores, lo vemos como si fuera negro. Con esto, el mundo que percibimos no es tal y como es, sino como lo construye nuestro cerebro. La construcción dependerá de la utilidad para sobrevivir de la especie: Si esa construcción sirve para poder seguir viviendo, seguirá estando presente.
Ahora, una observación: Esta representación-construcción es mas o menos similar al mundo en sí, pues si no fuera así, no podríamos sobrevivir en nuestro ambiente. Si por ejemplo, donde vemos una fruta, no habría un fruta en sí, no podríamos alimentarnos y moriríamos. Entonces de alguna manera existe una relación entre la representación y la cosa en sí. Ojo, las características que "vemos" y el efecto dependerá de nuestra constitución, pero eso no quita que haya objetos con características particulares que hacen que se produzcan dichos efectos. Pero propiamente esas características en sí no podremos conocerlas ya que solo conocemos lo que construimos.
Esto es una limitación a nivel intuitivo, a nivel de la percepción y construcción del mundo. Pero las cosas no terminan ahí, hay otro nivel que llamaremos "abstracto" que limita más nuestro conocimiento. Tenemos la capacidad, gracias a la facultad-razón, de poder alzarnos sobre lo que se nos presenta (por medio de la intuición), lo presente. El inicio de esta facultad se remoto a los albores de la humanidad, cuando el hombre era carroñero. Un hombre solo no podría competir contra todos los animales carroñeros. Necesitaba indicar a los otros hombres, que un animal muerto estaba a lo lejos, "ausente en lo inmediato". Así, los hombres que mutaran con la capacidad de simbolizar, por medio de una seña o sonido, un contenido ausente, sobrevivieron. Los hijos de esos mutantes somos nosotros. Esto es por lo general lo que se llama lenguaje: No necesariamente es lo relacionado a los sonidos, sino también señas del cuerpo, acciones. Todo lo que simbolice lo ausente. Con el tiempo, el lenguaje se sofistico. Actualmente, no solo sirve para referirse a algo que no esta en "mi presente", lo que observo, sino también para lo que esta en lo que percibo en el presente.
Si también tiene esa utilidad, ¿porque digo que es símbolo de lo ausente? Porque a lo que hago referencia como un "libro", por ejemplo, no es al objeto particular que se encuentra frente a mí, sino a la idea que tengo de un "libro", que se forma a partir de experiencias particulares pasadas y que uso para identificar lo que tengo al frente con la idea del "libro" y llamarlo así. Obviamente que la capacidad de abstracción, lo que genera esa idea del "libro", es mucho más compleja de lo que he expuesto aquí. Tiene que ver mucho con la memoria, "lo ausente que fue presente" y su vez con la selectividad de datos útiles. Recordar todas las experiencias detalladamente resulta sumamente complejo, gran gasto energético, e inútil. Así el hombre desarrollo una capacidad para retener datos útiles. Lo interesante es que esta selectividad es creación propiamente, porque ya no es lo particular en cuanto tal, sino "partes" de lo particular, que ni siquiera serían partes, porque lo particular solo es en cuanto totalidad. Creación. Entonces, las imágenes de la memoria junto a lo que les hace referencia (el lenguaje-símbolo), gracias a la selectividad de datos, forman la abstracción.
Es propiamente lo ausente-abstracto lo que es conocimiento. Lo que almacenamos, es lo ausente. Incluso, en el presente, en las percepciones intuitivas, cuando actuamos en el mundo, somos conscientes de nuestro entorno, interactuamos con los objetos sabiendo su funcionalidad, su ser, y esto solo se da al nivel abstracto, con la idea del objeto, o mejor dicho, con su concepto. Incluso, de los objetos que no conocemos, nos acercamos a ellos con conceptos que se asemejen a lo que observamos. Entonces todo nuestro conocimiento es abstracto-ausente.
A partir de ello, podemos entender porque el conocimiento es creación: Como dijimos, se parte de lo ausente, del vacío, por la selección de datos, creamos un concepto-imagen, que es el conocimiento. La selección de datos se da por la complejidad de cada individuo, por sus vivencias propias, qué le es más útil, qué le da más sentido o no le causa sufrimiento. Incluso, cada vez que usamos nuestros conceptos para referirnos a la intuición, se crea un nuevo conocimiento. Este nuevo saber se da por la sumatoria de los nuevos datos empíricos que he recibido y se transforma el concepto, creándose algo nuevo, con un nuevo significado y sentido. Crear es conocer.
Con todo lo dicho podríamos concluir que nuestro conocimiento es limitado, demasiado limitado. Incluso, la ciencia, se basa netamente en el procedimiento del conocimiento, obviamente con más rigurosidad y buscando el consenso de toda la comunidad científica. Pero sigue siendo creación, subjetividad o intersubjetividad. Con esto podríamos decir que estamos condenados a ese ámbito. Pero no es así.
Todo lo que conocemos parte pues del nivel ausente-abstracto que podríamos llamar inter-subjetivo. Pero hay ciertas condiciones para que se de este conocimiento, que son las estructuras propias del sujeto, formas a priori. Kant dirá que son el espacio y tiempo, y las categorías del entendimiento. Para este filósofo, el mismo intuir el mundo, el que el mundo se nos haga presente y lo percibamos, depende de las formas puras de intuición, el espacio y tiempo. Como dijimos, el mundo que percibimos, el que podemos percibir, es fenómeno, una construcción de nuestros sentidos y el cerebro. De ese mundo es donde hablamos de objetos. Más allá de este no tiene sentido, porque es imposible tener acceso. Nuestro conocimiento se basa en esas estructuras que "forman" el mundo, entonces de alguna manera si tienen una base objetiva, pero obviamente con el sentido propio del individuo.
Pero podemos ir más allá, podemos decir que incluso, dentro de nuestro mundo fenoménico, descubrimos condiciones no solo para conocer, sino también para que podamos existir. Sin estas condiciones no podríamos existir, así necesariamente son así y no de otra manera (Necesidad, símbolo de la objetividad-referencia al objeto). Si fueran de otra manera, no existiríamos. Descubrimos que el mundo nos condiciona, somos parte de este. Así, como he venido desarrollando en otros escritos, descubrimos que en realidad somos la creación de las leyes físicas. Nuestro cerebro, el gran creador, es parte de esas leyes físicas. Todo se mueve dentro de ellas, sin dejar de ser ellas. El fenómeno, el mundo creado por nosotros, lo que percibimos, es parte de ellas. Así, no todo es subjetivo, sino todo objetivo. Y lo objetivo, al no haber lo subjetivo, pierde sentido (objeto de un sujeto que lo conoce).
Entonces, todo no es creación, sino repetición, el eterno retorno de lo Mismo. Las diferencias son "creadas" por el Uno-Todo, la Diferencia Pura, nunca deja de ser sí mismo.
En un primer nivel, son nuestras propias estructuras cognoscitivas: Los sentidos y el cerebro. Por medio de los primeros, recibimos estímulos exteriores; con el segundo procesamos esos estímulos y creamos representaciones. Los límites se dan a partir que solo por medio de nuestros sentidos podemos percibir ciertos estímulos y no otros; y que nuestro cerebro proceso la información de una manera especial, distinta a la de otros seres, a partir de los estímulos limitados que recibimos. Por ejemplo, con la luz, que es lo que nos hace ver "colores", hay distintas frecuencias, nosotros solo podemos percibir un rango, lo demás, en el caso de frecuencias de onda inferiores, lo vemos como si fuera negro. Con esto, el mundo que percibimos no es tal y como es, sino como lo construye nuestro cerebro. La construcción dependerá de la utilidad para sobrevivir de la especie: Si esa construcción sirve para poder seguir viviendo, seguirá estando presente.
Ahora, una observación: Esta representación-construcción es mas o menos similar al mundo en sí, pues si no fuera así, no podríamos sobrevivir en nuestro ambiente. Si por ejemplo, donde vemos una fruta, no habría un fruta en sí, no podríamos alimentarnos y moriríamos. Entonces de alguna manera existe una relación entre la representación y la cosa en sí. Ojo, las características que "vemos" y el efecto dependerá de nuestra constitución, pero eso no quita que haya objetos con características particulares que hacen que se produzcan dichos efectos. Pero propiamente esas características en sí no podremos conocerlas ya que solo conocemos lo que construimos.
Esto es una limitación a nivel intuitivo, a nivel de la percepción y construcción del mundo. Pero las cosas no terminan ahí, hay otro nivel que llamaremos "abstracto" que limita más nuestro conocimiento. Tenemos la capacidad, gracias a la facultad-razón, de poder alzarnos sobre lo que se nos presenta (por medio de la intuición), lo presente. El inicio de esta facultad se remoto a los albores de la humanidad, cuando el hombre era carroñero. Un hombre solo no podría competir contra todos los animales carroñeros. Necesitaba indicar a los otros hombres, que un animal muerto estaba a lo lejos, "ausente en lo inmediato". Así, los hombres que mutaran con la capacidad de simbolizar, por medio de una seña o sonido, un contenido ausente, sobrevivieron. Los hijos de esos mutantes somos nosotros. Esto es por lo general lo que se llama lenguaje: No necesariamente es lo relacionado a los sonidos, sino también señas del cuerpo, acciones. Todo lo que simbolice lo ausente. Con el tiempo, el lenguaje se sofistico. Actualmente, no solo sirve para referirse a algo que no esta en "mi presente", lo que observo, sino también para lo que esta en lo que percibo en el presente.
Si también tiene esa utilidad, ¿porque digo que es símbolo de lo ausente? Porque a lo que hago referencia como un "libro", por ejemplo, no es al objeto particular que se encuentra frente a mí, sino a la idea que tengo de un "libro", que se forma a partir de experiencias particulares pasadas y que uso para identificar lo que tengo al frente con la idea del "libro" y llamarlo así. Obviamente que la capacidad de abstracción, lo que genera esa idea del "libro", es mucho más compleja de lo que he expuesto aquí. Tiene que ver mucho con la memoria, "lo ausente que fue presente" y su vez con la selectividad de datos útiles. Recordar todas las experiencias detalladamente resulta sumamente complejo, gran gasto energético, e inútil. Así el hombre desarrollo una capacidad para retener datos útiles. Lo interesante es que esta selectividad es creación propiamente, porque ya no es lo particular en cuanto tal, sino "partes" de lo particular, que ni siquiera serían partes, porque lo particular solo es en cuanto totalidad. Creación. Entonces, las imágenes de la memoria junto a lo que les hace referencia (el lenguaje-símbolo), gracias a la selectividad de datos, forman la abstracción.
Es propiamente lo ausente-abstracto lo que es conocimiento. Lo que almacenamos, es lo ausente. Incluso, en el presente, en las percepciones intuitivas, cuando actuamos en el mundo, somos conscientes de nuestro entorno, interactuamos con los objetos sabiendo su funcionalidad, su ser, y esto solo se da al nivel abstracto, con la idea del objeto, o mejor dicho, con su concepto. Incluso, de los objetos que no conocemos, nos acercamos a ellos con conceptos que se asemejen a lo que observamos. Entonces todo nuestro conocimiento es abstracto-ausente.
A partir de ello, podemos entender porque el conocimiento es creación: Como dijimos, se parte de lo ausente, del vacío, por la selección de datos, creamos un concepto-imagen, que es el conocimiento. La selección de datos se da por la complejidad de cada individuo, por sus vivencias propias, qué le es más útil, qué le da más sentido o no le causa sufrimiento. Incluso, cada vez que usamos nuestros conceptos para referirnos a la intuición, se crea un nuevo conocimiento. Este nuevo saber se da por la sumatoria de los nuevos datos empíricos que he recibido y se transforma el concepto, creándose algo nuevo, con un nuevo significado y sentido. Crear es conocer.
Con todo lo dicho podríamos concluir que nuestro conocimiento es limitado, demasiado limitado. Incluso, la ciencia, se basa netamente en el procedimiento del conocimiento, obviamente con más rigurosidad y buscando el consenso de toda la comunidad científica. Pero sigue siendo creación, subjetividad o intersubjetividad. Con esto podríamos decir que estamos condenados a ese ámbito. Pero no es así.
Todo lo que conocemos parte pues del nivel ausente-abstracto que podríamos llamar inter-subjetivo. Pero hay ciertas condiciones para que se de este conocimiento, que son las estructuras propias del sujeto, formas a priori. Kant dirá que son el espacio y tiempo, y las categorías del entendimiento. Para este filósofo, el mismo intuir el mundo, el que el mundo se nos haga presente y lo percibamos, depende de las formas puras de intuición, el espacio y tiempo. Como dijimos, el mundo que percibimos, el que podemos percibir, es fenómeno, una construcción de nuestros sentidos y el cerebro. De ese mundo es donde hablamos de objetos. Más allá de este no tiene sentido, porque es imposible tener acceso. Nuestro conocimiento se basa en esas estructuras que "forman" el mundo, entonces de alguna manera si tienen una base objetiva, pero obviamente con el sentido propio del individuo.
Pero podemos ir más allá, podemos decir que incluso, dentro de nuestro mundo fenoménico, descubrimos condiciones no solo para conocer, sino también para que podamos existir. Sin estas condiciones no podríamos existir, así necesariamente son así y no de otra manera (Necesidad, símbolo de la objetividad-referencia al objeto). Si fueran de otra manera, no existiríamos. Descubrimos que el mundo nos condiciona, somos parte de este. Así, como he venido desarrollando en otros escritos, descubrimos que en realidad somos la creación de las leyes físicas. Nuestro cerebro, el gran creador, es parte de esas leyes físicas. Todo se mueve dentro de ellas, sin dejar de ser ellas. El fenómeno, el mundo creado por nosotros, lo que percibimos, es parte de ellas. Así, no todo es subjetivo, sino todo objetivo. Y lo objetivo, al no haber lo subjetivo, pierde sentido (objeto de un sujeto que lo conoce).
Entonces, todo no es creación, sino repetición, el eterno retorno de lo Mismo. Las diferencias son "creadas" por el Uno-Todo, la Diferencia Pura, nunca deja de ser sí mismo.
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